¿Qué es el cine Polar Francés? Características y películas destacadas

Más allá del cine de autor de la nouvelle vague, existe un género cinematográfico puramente francés muy reconocible en la industria cinematográfica gala. Es el caso del llamado cine polar francés. El humo de un cigarrillo, la gabardina acompañada del sombrero y esos personajes ambiguos entre el bien y el mal que nos llevan directamente al género policiaco hollywoodiense de los años treinta y cuarenta tuvo su reflejo en la Francia de la segunda mitad del siglo XX como un subgénero de ese film noir norteamericano.

El cine francés adaptó los cánones clásicos de este tipo de cine aportándole la particularidad inconfundible de su cinematografía, dejando atrás a los héroes para dar paso a personajes fatalistas, con una carga psicológica más profunda, más ambiguos y distantes con una trama trepidante que hace que nos quedemos enganchados a la pantalla. Estas películas han sido la inspiración de los grandes cineastas contemporáneos como Quentin Tarantino o Martin Scorsese. Si quieres saber por qué, continúa leyendo para conocer más sobre este género.

cine polar frances rififi
Escena de Rififí (1955)

¿Qué es el cine polar francés?

La palabra polar viene de la contracción de los términos franceses roman policier y noir, ya que antes de convertirse en un género cinematográfico en sí, primero pasó por el campo de la literatura policiaca y criminal, al igual que ocurre con las expresión italiana giallo y la alemana krimi. De esta manera, engloba así el misterio policial, el detectivesco, la serie negra, el espionaje, el suspense y el melodrama de bajos fondos.

Si nos retrotraemos en el tiempo, encontramos sus raíces en la literatura francesa folletinesca y criminal del siglo XIX mezclándose y encontrando influencias estéticas y narrativas en la novela y cine negro norteamericanos. El cine polar encuentra su base en la obra literaria de maestros modernos como Boileau & Narcejac, Georges Simenon, Auguste Le Breton, Roger Borniche, Sebastien Japrisot, Claude Néron o José Giovanni. También ocurre con los clásicos novela negra anglosajona como William Irish, James Handley Chase, Patricia Highsmith, Charles Williams, Peter Cheyney.

Las películas que comienzan a establecer y a asentar las bases de lo que se conocerá como cine polar y lo llevan a un éxito internacional son las de Jacques Deray con sus sagas de gánsteres Borsalino (1970) y Borsalino y Compañía (1974), donde se reunía a Alain Delon y a Jean-Paul Belmondo.

Jean-Paul Belmondo y Alain Delon

El cine polar fue capaz de generar sus propias estrellas, calando así en el imaginario colectivo de los espectadores. Sin embargo, a finales de la década de los setenta y principios de los ochenta ocurrieron dos sucesos que acabarían con el éxito indiscutible del cine polar. El primero es la irrupción en la industria cinematográfica francesa de Jean Patrick Manchette, un mititante de izquierdas establecido en los suburbios de París y amante ferviente de cine norteamericano, la literatura popular y el jazz, llenando el género de un contenido político y social y con un estilo repleto de ironía y violencia.

Esto llevó al segundo suceso importante, la aparición del neopolar. Algo mucho más radical, más político, pesimista, oscuro y con una violencia mucho más marcada, llevando a sus personajes hacia la corrupción, la brutalidad a ambos lados de la ley y el cinismo. Esto hace que el polar poco a poco se vaya desplazando del cine a la televisión. Sin embargo, en los noventa, una nueva generación de cineastas decidirá recuperar la tradición del cine polar con cierta actualización. Es el caso de Mathieu Kassovitz con El odio (La haine, 1995) o Luc Besson con Nikita (1990) y Leon, el profesional (Leon, 1994).

Ya en los 2000 encontramos a Olivier Marchal, actor, guionista y director además de antiguo agente de policía con obras que siguen la tradición más clásica del cine polar como Gangsters (2002), Asuntos pendientes (36 Quai des Orfèvres, 2004) o la serie Braquo (2009). A día de hoy, el cine polar francés sigue vivo, aunque no con el mismo impacto internacional con el que llegó a contar el siglo pasado, llegando a ser un cine de referencia e inspiración para cineastas como Coppola, Scorsese, Friedkin, Michael Mann, Schrader y después Tarantino, Jarmusch o Nicolas Winding Refn, entre otros muchos, al igual que algunos directores asiáticos que han rendido homenaje al género como Takeshi Kitano, John Woo o Johnnie To.

Características

El cine polar francés se caracteriza por contar con personajes fríos y ambiguos que frecuentan escenarios en los que está presente la corrupción y en los que siempre se ha hecho ya tarde para cambiar la situación.

Destaca también la posición que se le da al delincuente y al policía, colocándolos exactamente al mismo nivel, lo que hace que ahí radique su verdadero interés y es lo que hace que se diferencie del cine negro estadounidense donde se dividen los personajes entre buenos y malos. Se trata de historias protagonizadas por políticos corruptos, terroristas, policías sin escrúpulos y principios, psicópatas, sicarios… Se suelen ubicar en el extrarradio de las ciudades, comúnmente en el extrarradio parisino o ciudades de provincias y cuyo final llevan en la mayoría de los casos al caos social sin redención posible.

Películas destacadas

  • Gran jugada en la costa azul (Mélodie en sous-sol, 1963)

El cineasta Henri Verneuil recurrió a la novela del estadounidense Zekial Marko para inspirarse y llevar a cabo su película. Protagonizada por Jean Gabin y Alain Delon en la piel de dos exconvictos que no habiendo escarmentado deciden aún así dar un último gran golpe.

La película cuenta la vida de Charles, que acaba de salir de la cárcel. Su mujer le propone que inviertan todos sus ahorros en montar un chiringuito en la Costa Azul y empezar así una nueva vida. Sin embargo, Charles ya no es tan joven y lo que necesita ahora es dar un último gran golpe que le pueda permirte retirarse a lo grande. Su plan pasa por acceder a la cámara acorazada de un casino en Cannes que contiene cien millones de francos. Para llevar a cabo tal obra cuenta con la ayuda de de Francis, un joven compañero de sus años de prisión.

Esta película ganó el Globo de Oro a la Mejor Película de habla no inglesa en 1963 y consiguió entrar en el top de las mejores películas extranjeras del National Board of Review.

Gran jugada en la costa azul

Jean-Paul Belmondo y Alain Delon

  • El profesional (Le professionnel, 1981)

Jean-Paul Belmondo protagoniza uno de los grandes éxitos del cine francés dirigido por Georges Lautner. Una vez más se trata de la adaptación de una novela del autor Patrick Alexander y que cuenta con la banda sonora original de Ennio Morricone.

Nos presenta la historia de Joss Beaumont, un agente secreto del servicio francés al que destinan a Malagawi, un pequeño país africano y cuya misión es la de matar al presidente, dictador y enemigo de Francia. Sin embargo la situación política cambia de manera que se ordena la detención de Joss, siendo sometido a terribles torturas. Dos años después, se escapa y consigue volver a París con el objetivo de vengarse de sus superiores.

Tráiler El profesional (1981)

  • París, bajos fondos (Casque d’or, 1952)

La crítica calificó esta cinta del cineasta francés Jacques Becker como una obra maestra absoluta y fue reivindicada por los maestros de la Nouvelle Vague.

Con París en 1898 como escenario, la actriz Simone Signoret se pone en el papel de Marie, una prostituta de melena rubia con el que se obtiene el apodo de Casco de oro y que trae de cabeza a los hombres del barrio parisino de Montmartre, además de a su novio Roland. Pero Marie encuentra el verdadero amor en un humilde carpintero que le es correspondido. A partir de ahí se desarrolla una terrible pelea por hacerse con el favor de la legendaria Casco de oro.

Tráiler París, bajos fondos (1952)

  • Rififi (Du rififi chez les hommes, 1955)

El cineasta Jules Dassin dirige una de las obras referentes del cine polar que el cineasta François Truffaut denominó como el mejor cine noir jamás visto. Consiguió con esta cinta alzarse con el galardón a Mejor Dirección en el Festival de Cine de Cannes en 1995.

Tony Le Stephanois sale de prisión tras cinco años de condena con la intención de cambiar de vida. Sin embargo se da cuenta de que su amante está con un gángster. Sin recursos económicos, se ve obligado a volver a su vida pasada y reunirse con sus viejos compañeros. Durante algunas semanas establece un plan para llevar a cabo el atraco de una joyería de París.

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Fotograma de la película

  • Vivamente el domingo (Vivement dimanche!, 1983)

La última película de Truffaut está basada en The long Saturday night (1962) de Charles Williams. Un auténtico homenaje al cine negro de su admirado Alfred Hitchcock donde el humor y el romanticismo están presentes como seña de identidad.

Trata la historia de Julien Vergel (Jean-Louis Trintignant), propietario de una agencia inmobiliaria y acusado de haber matado a su mujer. Barbara, su secretaria secretamente enamorada de su jefe, confía en su inocencia y decide investigar el crimen y encontrar así al verdadero asesino.

Bibliografía

  • https://www.elespanol.com/el-cultural/cine/20230624/polar-frances-presente-futuro-cine-negro-galo/773673012_0.html
  • https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2023/05/10/polar-frances-cine-policiaco-popular-6788719.html
  • https://www.alianzafrancesamalaga.es/iniciarse-en-el-cine-polar-frances/