Crítica de Obsession (2025): reseña y opinión de la película
Puntuación ✪ (4/5)
¿Hasta dónde es capaz de llegar el deseo cuando se mezcla con la obsesión? La trama arranca con un anhelo idílico: un joven llamado Bear quiere conquistar a su amor platónico, Nikki, pero al no tener el valor de confesar sus sentimientos decide pedir un deseo que lo llevará directo a la locura. Lo que parece el inicio de una comedia romántica pronto se convierte en una pesadilla que transforma a la coprotagonista en una presencia asfixiante y obsesiva.
Curry Barker demuestra un talento innegable para crear tensión y una profunda sensación de paranoia con muy pocos recursos. Hay una escena en el primer acto que se desarrolla en la oscuridad de una habitación en la que utiliza el plano-contraplano dentro de un montaje muy sencillo que, literalmente, hizo que los escalofríos recorrieran mi cuerpo de la cabeza a los pies. Gran parte de este asfixiante suspenso recae sobre los hombros de Inde Navarrette, cuya interpretación como Nikki es magistral. A través de una construcción corporal meticulosa y un manejo de la voz que modula la vulnerabilidad y la amenaza, Navarrette nos conduce por un viaje psicológico verdaderamente aterrador.
El joven cineasta tiene una percepción clara al jugar con la oscuridad y la luz dentro de la fotografía, lo que genera mucha ansiedad e incomodidad; ya sea con un personaje parado en una esquina o mirando fijamente hacia el frente. Asimismo, el diseño sonoro y la música juegan un papel crucial durante las conversaciones e interacciones. En lugar de ser un simple fondo, el sonido subraya la tensión o la intimidad de los diálogos, haciendo que los silencios y las palabras tengan mucho más peso. Esos monólogos que tiene Nikki sobre la muerte, la crueldad y una retorcida reinterpretación de Hansel y Gretel me transmitieron una tensión y un nerviosismo brutal.

Cartel de la cinta
Sin embargo, es en sus decisiones narrativas y discursivas donde la propuesta comienza a fracturarse, dejándome en un profundo conflicto ético como espectador. Existe una evidente timidez por parte de la cinta para profundizar en las implicaciones morales de las acciones del protagonista, optando en su lugar por un camino mucho más complaciente y problemático: convertir a la víctima en el monstruo.
A lo largo del metraje, se nos muestra de manera constante cómo el protagonista abusa sexual y emocionalmente de la verdadera Nikki, quien se encuentra atrapada e indefensa bajo una posesión maligna. Son precisamente esos momentos de lucidez, cuando escuchamos a la joven llorar en la oscuridad o suplicar desesperadamente por su propia muerte, los que permanecen grabados en la memoria. El terror primario aquí no es el demonio, sino la pérdida absoluta de la autonomía sobre el propio cuerpo y el ser violentad@ de manera sistemática. Es una lástima que una premisa con tal carga de horror psicológico y social no se atreva a ser explorada como merecía.
Nikki es un personaje profundamente trágico, una víctima atrapada en los actos egoístas de terceros. Su destino es infinitamente más fatalista e injusto que el del protagonista, cuya cobardía le impide asumir las consecuencias de sus decisiones.
Tráiler de Obsession (2025)
El guion de Barker instrumentaliza el sufrimiento de Nikki únicamente como el motor que hace avanzar la trama. Al hacerlo, termina construyendo el peligroso mito del «buen chico» incomprendido y acosado por una novia «tóxica». Este velo narrativo resulta perverso, pues camufla la verdadera tragedia subyacente y desplaza el foco de atención de quien es la víctima real de esta historia.
Al final, el problema de la cinta va mucho más allá de una simple discusión sobre el gore o la eterna necesidad del cine de terror de someter a sus personajes femeninos a situaciones extremas. En su último acto, la película tropieza al caer en una exhibición sangrienta y morbosa de los cuerpos femeninos que, por momentos, termina por nublar cualquier discurso genuino que pretendiera articular sobre el consentimiento, el trauma o las dinámicas en las relaciones tóxicas.
Ahí es donde la propuesta general se tambalea irremediablemente. Mientras la dirección de Barker demuestra una sutileza admirable para construir atmósfera, el guion recurre a un efectismo gratuito que termina saboteando su propio mensaje y le resta fuerza a lo que pudo haber sido una exploración mucho más profunda y perturbadora.
Ficha técnica:
Obsession (2025)
- Estados Unidos
- Duración: 100 min
- Dirección: Curry Barker
- Guion: Curry Barker
- Dirección de fotografía: Taylor Clemons
- Productora: Capstone Studios, Tea Shop & Film Company, Under the Shell.
- Distribuidora: Focus Features
- Género: Terror
