Crítica de All of a Sudden (2026): reseña y opinión de la película

Puntuación ⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)

Es la tercera vez que el realizador japonés Ryosuke Hamaguchi, de 47 años, compite en la Sección Oficial del Festival de Cannes por la Palma de Oro. Su primera aparición, con Asako I & II (2018), fue más discreta, pero en la edición de 2021 dio un golpe sobre la mesa con la magistral Drive My Car (2021), ganando el premio a mejor guion en competición y consiguiendo posteriormente la doble nominación a mejor película internacional y mejor dirección en los Oscar de 2022.

Un director de éxito relativamente tardío, pero con un puñado de trabajos destacables además de los ya mencionados. Tanto Happy Hour (2015) como La ruleta de la fortuna y la fantasía (2021) son dos grandes películas sobre la amistad y las relaciones personales, con un reposo y una firme mirada de optimismo, a pesar de que los temas que abordan no siempre parezcan predispuestos a ello.

Su última película fue El mal no existe (2024), en la que se desviaba de forma considerable de la línea de sus proyectos anteriores, en una especie de sosegado thriller rural que prestaba más atención al sistema que a los individuos, pero que también estaba realmente cuidado y poseía un valor incuestionable en sus imágenes.

Crítica de All of a Sudden 2026 opiniones

Cartel de la cinta

All of a Sudden (2026) (De repente, si tradujéramos el título al español) se centra en la relación de amistad que surge entre Marie-Lou, directora de una residencia de ancianos que desarrolla una renovada visión sobre cómo cuidar a los residentes, y Mari Morisaki, directora de teatro que lucha desde hace años contra un cáncer terminal. El comienzo de su amistad les permitirá, de algún modo, retroalimentarse de las diferentes formas que tiene cada una de entender la vida.

Es una película sobre dos personajes heridos que necesitan una enorme dosis de humanismo y cariño, y eso es precisamente lo que encuentran la una en la otra. Resulta absolutamente conmovedor lo que consigue cocinar a fuego lento Ryosuke Hamaguchi durante las más de tres horas de duración que tiene la cinta. Dos personas que, de diferentes maneras, Morisaki por su enfermedad y Marie-Lou por dirigir un centro dedicado a acompañar a las personas en su último tramo vital, están en contacto con la muerte y la sienten de una forma cercana y natural.

Tráiler de All of a Sudden (2026)

Los acontecimientos y las conversaciones son un torrente continuo de reflexiones, confesiones y verdades, poniendo en pleno cuestionamiento el sistema en el que hemos acabado viviendo y preguntándose si realmente hemos tomado buenas decisiones y si estas nos han llevado a un lugar correcto. Una mirada absolutamente tierna y humanista de lo que debería ser el comportamiento humano y de la inapelable necesidad de tenernos los unos a los otros y unirnos sin negar la diversidad. La mirada, el tacto y la palabra como tridente indispensable de elementos fundamentales sobre los que poder avanzar, entender y ayudar a los demás. Es admirable cómo una obra que trata sobre enfermedades terminales y el fin de la vida puede desprender semejante haz de luz y sentirse como un agradable abrazo al corazón.

Al igual que ocurre en sus películas anteriores de larga duración, especialmente en Happy Hour, consigue una ligereza en el ritmo y en los diálogos que, pese a tratar sentimientos e ideas profundas, se digieren con una naturalidad total. Una vez más, al igual que hizo de forma milagrosa en Drive My Car, vuelve a entrelazar la vida y la muerte con el arte, porque no hay forma de entender lo uno sin lo otro. Es una película larga, reposada y con tantos silencios que deja enormes espacios para simplemente observar, disfrutar y permitir que se difuminen todos los malos sentimientos. Un uso exquisito de la cámara, escapando por completo de grandes virguerías y apostando plenamente por el contemplativismo y el estatismo de la escuela de Ozu. La forma que tiene de dirigir, prestando especial atención al encuadre, a las miradas y a los pequeños detalles, es totalmente consecuente con lo que está narrando.

Estamos apenas en el tercer día de competición y aún quedan grandes nombres y películas por aparecer, pero todo apunta a que es, de momento, la primera gran candidata a llevarse la Palma de Oro.

Ficha técnica:

Soudain (2026)

  • Francia
  • Duración 196 min.
  • Dirección: Ryûsuke Hamaguchi
  • Guion: Ryûsuke Hamaguchi, Léa Le Dimna. Libro: Maho Isono, Makiko Miyano
  • Música: Samuel Andreyev
  • Dirección de fotografía: Alan Guichaoua
  • Productora: Coproducción Francia-Japón-Alemania-Bélgica; Cinéfrance Studios, Office Shirous, Bitters End, arte France Cinéma, Heimatfilm, Tarantula, Canal+
  • Género: Drama

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