Crítica de En mar abierto (2026): reseña y opinión de la película
Puntuación ✪✪✪ (2/5)
En mar abierto (2026) es una producción dirigida por Renny Harlin, cineasta finlandés que ha desarrollado su carrera principalmente en Norteamérica dentro del género de acción y thriller con propuestas como La jungla 2: alerta roja (1990), Memoria letal (1996), Alerta en lo profundo (1999), La leyenda de Hércules (2014) y, más recientemente, la nueva trilogía de Los Extraños, entre otras, todo anclado en el universo del cine palomitero de serie B.
Bajo estas mimbres llega En mar abierto (2026), un thriller de supervivencia que mezcla el cine de desastres con el terror de criaturas, en este caso tiburones, como ya lo hizo en Alerta en lo profundo (1999). ¿Es un pasatiempo efectivo?
Un avión comercial en ruta de Los Ángeles a Shanghái se ve obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en aguas infestadas de tiburones.
Tan genérica como pretendidamente absurda, En mar abierto (2026) da lo que promete: un entretenimiento superficial en la línea de Serpientes a bordo (2006) e Infierno azul (2016) que se contenta con presentar set-pieces de tensión donde la lógica vuela por los aires y los tiburones parecen criaturas todopoderosas, así como un accidente de avión rocambolesco y diálogos efímeros, pero aun así resulta entretenida y esto es gracias a la dirección de Harlin, que sabe mantener un buen pulso para que el suspenso no decaiga y el espectador se mantenga atento de principio a fin.

Cartel de la cinta
Esa es la mayor virtud de En mar abierto (2026), ya que su guion resulta más simple que una patata con un desarrollo narrativo predecible y carente de sorpresas, muy propio de un telefilme de sobremesa, por lo que no se explica que haya cuatro responsables a cargo de esta tarea.
Tampoco se explica la participación de excelentes actores como Aaron Eckhart y Ben Kingsley en el reparto, aunque, a decir verdad, hacen un buen trabajo, el primero como protagonista aportando seriedad y una vis humanista a su personaje, mientras que el segundo da el toque humorístico en un personaje de tiempo en pantalla limitado, pero aun así destacable.
Tráiler de En mar abierto (2026)
Por lo demás, tenemos personajes estereotipados sin grandes alicientes y motivaciones dramáticas que hacen aguas por todas partes, nunca mejor dicho.
En el plano técnico, En mar abierto (2026) cuenta con un diseño de producción solvente que recrea con solidez el accidente en alta mar y se beneficia de localizaciones llamativas en Gran Canaria, aunque no explote del todo su atractivo con la fotografía oscura de D.J. Stipsen.
Hay que destacar el diseño sonoro por su construcción de la tensión, el montaje rápido que posee cierto dinamismo y unos efectos especiales que no están del todo pulidos, pero tienen un pase por su espíritu de cine de la vieja escuela, rústico pero con su encanto.
No se puede decir lo mismo de la decepcionante música original compuesta por el otrora magnético Fernando Velázquez con sus melodías melodramáticas y vis sensiblera.
En conclusión, En mar abierto (2026) es una opción lúdica para despejar la mente en la cartelera veraniega con un ritmo correcto y tiburones por doquier, pero no ofrece más allá de eso y supone otra adición irregular en la filmografía de Harlin.
Ficha técnica:
Deep water (2026)
- Estados Unidos
- Duración: 106 min
- Dirección: Renny Harlin
- Guion: Pete Bridges, Shayne Armstrong, S.P. Krause, Damien Power
- Música: Fernando Velázquez
- Dirección de fotografía: D.J Stipsen
- Productora: Magenta Light Studios, Archlight Films
- Distribuidora: DeAPlaneta (España)
- Género: Thriller de supervivencia
