Crítica de Wicked: Parte II (2025): reseña y opinión de la película
Puntuación ✪ (4/5)
Wicked: Parte II es la esperada secuela de Wicked, la exitosa adaptación del musical de Broadway que obtuvo diez nominaciones en la más reciente edición de los Premios Oscar y a su vez está anclada en el universo de El maravilloso mago de Oz.
En esta oportunidad, el cineasta Jon M. Chu vuelve a tomar las riendas de la dirección y propone un espectáculo de fantasía épica que adquiere un tono más maduro que el de su predecesora y busca concluir la historia por todo lo alto con un epílogo emocionante y fiel al material de origen, todo ello con la ayuda de sus talentosas actrices protagonistas y el esplendor musical que compone la esencia de la producción.
El capítulo final de la historia jamás contada de las brujas de Oz comienza con Elphaba (Cynthia Erivo) y Glinda (Ariana Grande) distanciadas y viviendo las consecuencias de sus respectivas decisiones. Mientras la multitud alza su clamor contra la Bruja Malvada, ambas deberán unirse una vez más. Con su singular amistad convertida en el punto de inflexión de su futuro, tendrán que mirarse a los ojos con honestidad y compasión para afrontar su transformación personal y cambiar el destino de todo Oz.

Cartel de la cinta
Para empezar, hay que destacar el giro radical que da la historia al adaptar el segundo acto del musical. Mientras que la primera entrega tenía lugar principalmente en la Universidad de Shiz y empleaba un tono de comedia musical que se mantenía hasta su tramo final, aquí nos encontramos con un relato más oscuro, que se decanta por el drama y expande su ambientación a distintos puntos de Oz, como Munchkinland y el castillo de Kiamo Ko, donde ocurre una secuencia clave para la historia. Además, el grueso temático ahonda en el componente político y social que ya se planteó con anterioridad en la Parte I, lo que la hace una producción más densa y sobria, con todas las virtudes y defectos que ello conlleva.
Mientras que se aprecian las nuevas capas y mensajes añadidos que dialogan con el clima político fuera de la pantalla, también es cierto que en su primer acto se hace cuesta arriba por el ritmo lento y la naturaleza repetitiva de las situaciones en pantalla, con una introducción que se alarga en exceso y da una sensación de estancamiento narrativo. Pero una vez que se ponen las cartas sobre la mesa, tenemos un recorrido intenso y melancólico junto a nuestras protagonistas, donde se potencian los valores centrales de la obra —la amistad, el respeto a las diferencias y la importancia del autodescubrimiento—, lo que deviene en un clímax conmovedor y agridulce al mismo tiempo, donde los acontecimientos archiconocidos de El mago de Oz tienen una reinterpretación inteligente y adecuada a la saga emocional de Elphaba y Glinda.
Y es que los personajes son el quid de la historia desde sus inicios, con el impresionante dúo de Ariana Grande y Cynthia Erivo dándolo todo una vez más en la piel de las icónicas brujas. Ambas actrices están soberbias, pero es Grande la que se roba la atención en esta oportunidad con su sentida interpretación, donde la evolución de Glinda se ve reflejada con el carisma y la espontaneidad que caracterizan a la actriz. Sumado a ello, Grande demuestra dotes dramáticas sólidas, como ya lo hizo con la comedia en la primera entrega, y mantiene una química arrolladora con Erivo, llevando a buen puerto la sororidad entre las brujas, que es el corazón de la historia.
Tráiler de Wicked: Parte II (2025)
Otros intérpretes que destacan son Jeff Goldblum como el carismático pero fraudulento Mago y Michelle Yeoh como la manipuladora Madame Morrible, mientras que los actores Ethan Slater y Marissa Bode no cuentan con el material suficiente para destacar y Jonathan Bailey se convierte en un mero pie de página como Fiyero, con un desarrollo de personaje truncado por las limitaciones de la obra original.
En materia musical, Wicked: Parte II también marca una gran diferencia con respecto a la primera parte, ya que los números musicales multitudinarios y las coreografías elaboradas se ven reemplazados por canciones donde prima el talento vocal de los intérpretes y no tanto la espectacularidad de la puesta en escena. Esto funciona notablemente con algunos temas destacables como «No Good Deed» y «For Good», interpretados con fuerza sentimental por Grande y Erivo. También se han incluido dos canciones creadas específicamente para la cinta, donde «The Girl in the Bubble» se posiciona como la mejor por la resonancia emocional que posee dentro de la trama al suponer un punto de quiebre para Glinda y darle a Grande la oportunidad de lucirse en sus diferentes registros vocales.
La banda sonora compuesta por John Powell y Stephen Schwartz vuelve a crear un buen balance entre las melodías del musical de origen y las nuevas piezas que potencian la vena fantástica y el sentido de la maravilla de la historia.
En el plano visual, Wicked: Parte II cuenta con varias papeletas para la temporada de premios, entre las que se encuentra un diseño de producción imponente que alterna entre los diferentes escenarios de Oz con todo el lujo de una superproducción y la atmósfera de ensueño que envuelve todo, al igual que un vestuario colorido y repleto de diseños creativos, donde vuelven a destacar las vestimentas de Glinda, que basculan entre el rosa pastel y el azul ceniciento en un trabajo que puede darle otra estatuilla dorada al diseñador Paul Tazewell.
El departamento de maquillaje y peluquería introduce estilismos interesantes en personajes clásicos del universo oziano como El Espantapájaros y El Hombre de Hojalata, mientras que los efectos especiales integran elementos vistosos como tornados y burbujas flotantes, además del buen uso de CGI para darle verosimilitud a las distintas criaturas que pueblan la historia, como El León Cobarde.
En conclusión, Wicked: Parte II es una secuela emotiva que, gracias al encanto de sus protagonistas y la elegante propuesta de fantasía musical, en una dimensión más seria, logra superar algunos baches narrativos para consolidarse como una experiencia memorable para ver en pantalla grande.
Ficha técnica:
Wicked: For Good (2025)
- Estados Unidos
- Duración: 137 min.
- Dirección: Jon M. Chu
- Guion: Winnie Holzman, Dana Fox
- Música: John Powell, Stephen Schwartz
- Dirección de fotografía: Alice Brooks
- Productora: Universal Pictures
- Género: Fantasía. Musical