Crítica de Valor sentimental (2025): reseña y opinión de la película
Bergman según Trier
Puntuación ✪ (4/5)
El significado detrás de la creación artística y la estrecha vinculación que guarda con la propia experiencia vital es algo que hemos visto en el cine en innumerables ocasiones. El mero hecho de crear a modo de expiación es profundamente personal y significativo, y siempre lo será, ya que, como dijo en una ocasión Martin Scorsese:
“No hay nada más revolucionario que ser personal”.
En esa ardua tarea de reflexión sobre la deriva que lleva a la idea detrás del proceso artístico, podríamos decir que Ingmar Bergman fue quien mejor lo supo plasmar en imágenes.
Eso nos lleva hasta la edición de Cannes del año 2025, donde otro director escandinavo se atreve a jugar con los formalismos del cine de Bergman, dotándolo de sus propios manierismos y tono autoral. Valor sentimental (2025) es la esperada nueva película del director noruego Joachim Trier, quien se ha consagrado como uno de los cineastas más aclamados en el panorama actual por títulos como Oslo, 31 de agosto (2011) o La peor persona del mundo (2021); esta última siendo la que finalmente lo catapultó como director y que lo puso en boca de todos.

Cartel de la cinta
Para este nuevo largometraje ha querido contar otra vez con Renate Reinsve, actriz cuyo talento no se puede poner en tela de juicio. Del mismo modo, se ve acompañada por actores de primera talla mundial como Stellan Skarsgård o Elle Fanning.
Acabó por cosechar el Gran Premio del Jurado en Cannes, quedándose a poco de alzarse con la Palma de Oro por culpa del maestro Jafar Panahi; pronto también hablaremos en HistoriaDelCine.es de la última obra maestra del director iraní. La cinta de Trier ha pasado por numerosos festivales de cine internacional, hasta acabar aterrizando en la Sección Perlak del Festival de Cine Internacional de San Sebastián. La gran acogida por parte de la crítica y el galardón de Cannes también han logrado que la obra de Trier se cuele entre las favoritas para la próxima edición de los Oscar en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa.
Aparte de los actores previamente mencionados, cuenta con la participación de Anders Danielsen Lie (actor fetiche del director), Jesper Christensen o Lena Endre, entre otros. Valor sentimental (2025) llegará a las salas de cine españolas el próximo 5 de diciembre de la mano de “Elastica Films”.
El abismo terrenal
La película arranca como si de Persona (1966) de Bergman se tratase, con una Renate Reinsve haciendo de Liv Ullmann; es decir, una afamada actriz de teatro que, a segundos de salir a escena, se ve abocada a no salir (aunque en este caso acaba por hacerlo). Con este arranque tan deslumbrante a nivel de puesta en escena y con una Reinsve imperial, Trier pasa a adentrarnos en la casa familiar del artista para contextualizar al espectador y mostrar en cuestión de 15 minutos los dos elementos principales con los que va a jugar durante toda la película: la creación artística y el reparo familiar de tiempos pasados.
Tráiler de Valor sentimental (2025)
Pasa de lo simbólico, como puede ser esa casa en la que habitan tanto los recuerdos vividos por esa familia como los silencios, a momentos en los que los protagonistas intentan canalizar sus experiencias vitales a través del arte; exceptuando el personaje al que da vida Inga Ibsdotter Lilleaas. La relación y la dualidad que existe entre los personajes de Agnes y Nora recuerda mucho a la de las dos hermanas de Melancolía (2011), de Lars von Trier: una capaz de haber encontrado la felicidad y la estabilidad, y otra condenada a sentirse como un juguete roto toda su vida.
Vemos cómo parte de ese trauma familiar que arrastra el personaje de Nora es compartido, principalmente causado por una ausencia latente del padre, un afamado director que siempre ha antepuesto su trabajo a la familia. La ruptura que existe entre este padre y esta hija toma un giro inesperado, cuando este, tras años sin haber realizado ningún largometraje, decide rodar una historia que ha escrito expresamente para ella. La cuestión principal que nace de este hecho que marca toda la historia es si la ficción sirve a modo de reparar las heridas de una vida. Nora acaba por rechazar dicha proposición, entrando así en juego el personaje de Elle Fanning: una actriz norteamericana tremendamente mediática, que se ve encandilada por la figura de este director al ver una de sus películas en una retrospectiva que le dedican en Francia.
Esta actriz acaba por ser la elegida para hacer de la protagonista de esta película ante la negativa de Nora, pero por mucho que esta actriz cuente con el talento suficiente, se acaba por entregar a decisiones desesperadas para encontrar el registro que necesita el personaje. Finalmente se da cuenta de que ese papel solo es posible que lo interprete una persona, algo que clarifica uno de los puntos esenciales que se tratan en Valor sentimental (2025). El director se da cuenta, del mismo modo que esta actriz contratada para dar vida a su hija, de que es imposible conseguir el perdón divino por sus pecados del pasado a través del arte. El plano secuencia final donde vemos el rodaje de una toma muy significativa dentro de esa película que aspira a hacer este director lo constata perfectamente, aunque de manera inesperada, rehúsa sucumbir a esa realidad tan trágica de asimilar, para intervenir como si de un Dios se tratase en aquello que está filmando; ya que fin de cuentas, no queda otra cosa más que creer en aquello que está en nuestras manos y que nos brinda una forma de reescribir nuestras historias.
Ficha técnica:
Sentimental Value (2025)
- Noruega
- Duración 135 min.
- Dirección: Joachim Trier
- Guion: Joachim Trier, Eskil Vogt
- Música: Hania Rani
- Dirección de fotografía: Kasper Tuxen
- Productora: Coproducción Noruega-Francia-Dinamarca-Alemania-Reino Unido; MER Film, Eye Eye Pictures, Lumen Production, Komplizen Film, BBC Film, Zentropa Productions, MK2 Productions
- Género: Drama. Comedia