Crítica de Una batalla tras otra (2025): reseña y opinión de la película

Puntuación ⭐⭐⭐⭐✪ (4/5)

Revolucionarios, militares corruptos y una fuerte carga política son algunos de los elementos que componen Una batalla tras otra, la nueva película de Paul Thomas Anderson, un cineasta que no necesita presentación ya que su obra habla por si sola. Con una excelente carrera donde encontramos títulos como Boogie Nights: juegos de placer (1997), Magnolia (1999), Pozos de ambición (2007), The Master (2012) y El hilo invisible (2017) entre otros. El abordaje de distintos géneros cinematográficos y una gama de personajes de lo más variopintos son algunas de sus señas de identidad, algo que se ve reforzado en su más reciente propuesta.

Un reparto de altura y grandes valores de producción para la que es la cinta más costosa de su carrera hace surgir la interrogante: ¿Todo el esfuerzo valió la pena?

Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio) es un ex revolucionario cuya vida da un giro cuando su hija Willa (Chase Infiniti) es secuestrada por el Coronel Lockjaw (Sean Penn) un enemigo de su pasado. Desesperado por recuperarla, Bob se ve obligado a confrontar viejas heridas y a recurrir a un grupo de antiguos compañeros revolucionarios. Juntos planean enfrentarse a fuerzas peligrosas, combinando astucia, estrategia y habilidades adquiridas en su pasado militante. La historia mezcla acción, suspenso y redención mientras Bob lucha por salvar a su hija y reconciliarse con su historia. Adaptación de la novela Vineland‘, de Thomas Pynchon, escrita en 1990, sobre los movimientos radicales de los años sesenta.

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Cartel de la cinta

De manera inteligente, el guión escrito por Anderson adapta libremente el material literario y lo actualiza para ofrecer una lectura contemporánea del convulso panorama político que se vive en Estados Unidos con las detenciones masivas de inmigrantes, la proliferación de los discursos de odio y las posturas radicales de ambos bandos políticos enfrentados en una disyuntiva que pica y se extiende. Todo esto dentro de un empaque frenético que nunca pierde el sentido del entretenimiento y entrega un espectáculo de primera línea en una combinación fantástica de acción, humor negro y thriller que apela a los gustos de todo tipo de espectador.

De esta forma, temas como el racismo, la redención y los errores del pasado se alinean con una aventura alocada y una historia de relaciones paternofiliales que explota con acierto la vena más emotiva de Anderson y permite que la audiencia logre tener una mejor conexión con la historia. A excepción de algunos momentos donde la comedia no cala como debería y las distintas situaciones que atraviesan los personajes llegan a pasarse de rosca, sobretodo en su primer tercio, lo que tenemos es un trabajo espectacular que demuestra una vez más el fascinante talento de Anderson como narrador que conduce a un clímax cargado de tensión y sentimiento, además de plantar unos cuantos mensajes interesantes por el camino relacionados a la desmitificación de los movimientos revolucionarios y la cualidad de endiosarlos como héroes que no son. Una observación pertinente y de rabiosa actualidad.

También es sobresaliente el trabajo de Anderson en la dirección, con una puesta en escena que bebe del cine de acción setentero y una visión autoral rebosante de creatividad que deja secuencias para el recuerdo, como la persecución en la carretera o la redada a la vivienda del sensei con el caos nocturno de fondo. Se trata de una muestra de músculo visual y narrativo que lo consolidan como uno de los mejores realizadores contemporáneos y convierten a la cinta en un blockbuster de calidad, además de su propuesta cinematográfica más accesible hasta el momento para el espectador medio. Una labor que seguramente se verá recompensada con múltiples nominaciones en la venidera temporada de premios.

Tráiler de Una batalla tras otra (2025)

Otra virtud incuestionable es su reparto liderado por Leonardo DiCaprio que se come la pantalla con un personaje de lo más irreverente. Nuestro protagonista cuenta con diferentes registros que van desde un revolucionario comprometido con la causa social hasta una figura paterna sumida en un estado continuo de paranoia producto del consumo de marihuana, unos cambios notables que DiCaprio borda y alcanza grandes cotas de emoción en el tercio final de la historia.

A su lado, la joven Chase Infiniti le da buena réplica en el rol de Willa y se impone como una revelación actoral de lo más interesante a tener en cuenta para sus próximos proyectos. También destacan en sus apariciones un divertido Benicio del Toro como el sensei Sergio y la expresiva Regina Hall como la revolucionaria Deandra. Pero la impresión más memorable la deja la actriz Teyana Taylor como la magnética Perfidia Beverly Hills en una interpretación cargada de adrenalina y fuerza dramática que traspasa la pantalla y se queda con el espectador a pesar de su limitado tiempo en la trama.

Caso contrario el de Sean Penn como el antagonista Lockjaw, cuya actuación ha recibido elogios por parte de la crítica especializada, pero a este servidor le resultó extremadamente caricaturesca y difícil de asimilar. Tampoco ayuda el maquillaje tan cutre que porta en el tramo final de la historia, un desacierto en toda regla. Como un torbellino de emociones, la imponente música de Jonny Greenwod desborda originalidad e imprime una sensación de inestabilidad a las situaciones de la trama a través del uso peculiar de unas notas en piano dentro de las melodías grandilocuentes y se ve amplificado por el espectacular diseño sonoro de la cinta. Otro trabajo digno de premios.

Tampoco hay que olvidar el elaborado diseño de producción de Florencia Martin que nos transporta a distintos escenarios de California y la frontera entre Estados Unidos y México con un nivel de inmersión tremendo o la fotografía expansiva de Michael Bauman que le da un aspecto distintivo a las imágenes y logra crear una atmósfera cargada de tensión a través de secuencias pintorescas que sacan el máximo provecho a paisajes desérticos y el enclave urbano que domina la primera mitad de la historia. La edición de Andy Jurgensen es otro elemento clave para el éxito de Una batalla tras otra gracias al ritmo vertiginoso y la sensación de caos controlado que le proporciona a las andanzas de los personajes.

En conclusión, Una batalla tras otra una de las mejores películas del año gracias a su balance satisfactorio de distintos tonos, un elenco comprometido con sus personajes y el virtuosismo técnico que logra el buenhacer de Paul Thomas Anderson. Recomendada para ver en pantalla grande.

Ficha técnica:

One Battle After Another (2025)

  • Estados Unidos
  • Duración: 162 min.
  • Dirección: Paul Thomas Anderson
  • Guion: Paul Thomas Anderson
  • Música: Jonny Greenwod
  • Dirección de fotografía: Michael Bauman
  • Productora: Ghoulardi Film Company
  • Distribuidora: Warner Bros. Pictures
  • Género: Acción. Comedia. Thriller

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