Crítica de Magallanes (2025): reseña y opinión de la película
La obra frente al público, la historia frente al romanticismo
Puntuación ½ (4,5/5)
Viernes 31 de octubre. 20:00.Teatro Calderón.
Se escucha una carcajada socarrona de un hombre blanco de mediana edad. ¿El origen de la risa? La representación en pantalla de un indígena filipino desnudo realizando un antiguo rezo tribal.
Viernes 31 de octubre. 22:30. Teatro Calderón.
Solo queda en el teatro la mitad del público. Una estruendosa mezcla entre aplausos y pataleos inunda el paisaje sonoro. Esa masa compuesta, principalmente, por personas blancas y españolas de más de 50 años que esperaban una historia épica sobre el explorador Fernando de Magallanes se encontró, en cambio, con la representación del patetismo, sadismo, crueldad y tribalismo de Occidente, específicamente de Portugal y España. Me gusta pensar que la proyección de Magallanes (2025), que fue realmente histórica (hubo una presentación previa con Albert Serra afectado por el alcohol), se puede resumir en la siguiente imagen:

Y es que ahí radica gran parte del interés de Magallanes (2025) como filme: en la expectativa por parte de un público occidental acostumbrado a recibir un tipo de representación histórica frente a la reapropiación de la historia en clave slow cinema que realiza Lav Diaz, uno de los máximos exponentes de dicha corriente. A pesar de que Magallanes (2025) haya ganado la Espiga de Oro ex aequo con The Mastermind (2025), considero que es la “verdadera” ganadora por la repercusión que ha tenido dentro del festival junto a la relación que se establece entre la película, su mensaje y la historia de Valladolid (más allá de que The Mastermind (2025) me parezca una gran película).
Magallanes (2025) construye su representación histórica con los intermedios, los pensamientos y las consecuencias. No muestra tanto la violencia en sí, sino que se centra, principalmente, en su resultado y en el planteamiento que lleva a ese: generalmente la avaricia occidental. A pesar de que el filme sea un firme bloque que critica el colonialismo y sus crímenes, Lav Diaz no elimina la humanidad de los españoles y portugueses, sino que los muestra como personas con dualidades y convicciones morales. Esto parece baladí, algo que debería ser un básico en la representación de cualquier historia, pero sabemos perfectamente que, lamentablemente, es más una rara avis que lo común en el cine. Es por esto que la crítica funciona tan bien, porque es capaz de dotar de humanidad a personas que jamás se la dieron a las víctimas de sus matanzas colonialistas. Otro punto interesante es como converge la religión y espiritualidad de los católicos (españoles y portugueses) con la de los nativos filipinos, pues se muestran, en ambos casos, actos similares de tribalismo religioso, pero también el uso de la religión para engañar al otro.
Tráiler de Magallanes (2025)
Unos días después de ver el filme me encontré con una entrevista a Albert Serra, productor de la película, en la que reafirmaba su nula labor en el set y declaraba lo siguiente:
“La película no me parece que sea tan desmitificadora porque se centra mucho en Magallanes. Si yo la hubiese hecho, habría filmado a los filipinos con su vida hasta que llegase Magallanes y muriese.”
Menos mal que esta película la ha dirigido Lav Diaz, pues de lo contrario tendríamos un producto fruto de la otredad y del cinismo socarrón. La representación de Magallanes por parte del cineasta filipino es importante porque supone una reapropiación del discurso y de la representación, una forma de relatar la historia sin partir del mito romántico occidental. No se busca derribar dicho mito, se busca recuperar la voz de quienes la perdieron y contar la historia desde otro punto de vista que elimine su misticismo. Y eso, el absurdo, no lo logra.
Desde el apartado técnico, Magallanes (2025) es algo excepcional. Es interesante observar las diferencias entre esta película donde cada fotograma es un cuadro en movimiento frente a películas anteriores del cineasta como Evolution of a Filipino Family (2004) que, pese a ser una gran película, palidece en lo técnico. Pero, por otro lado, el flujo del tiempo en Magallanes (2025) está algo comprimido por su escasa duración de 160 minutos. Esta opinión es, evidentemente, contraria al resto de espectadores que se salieron de la sala, pero como conocedor y seguidor del cine de Lav Diaz, siento que sus logros con el tiempo se han ido derribando parcialmente en sus últimos trabajos como Essential Truths of the Lake (2023) y la obra que nos ocupa. Ambos filmes me parecen excepcionales, pero ya no siento ese trance temporal tan característico de su cine, especialmente en Magallanes (2025), aunque esto hace que, evidentemente, sea la mejor película para entrar en la filmografía del cineasta filipino.
Conclusión
Magallanes (2025) es una obra monumental que funciona como reapropiación de la representación histórica y como crítica directa a los crímenes de las civilizaciones occidentales, al colonialismo y a las matanzas para extender la religión católica. Es interesante, también, como confrontamiento a un público mal acostumbrado a un discurso romántico de la historia europea. Finalmente, y no siendo la que, en lo personal, considero la mejor película del cineasta filipino, es una gran introducción al cine de Lav Diaz.
Ficha técnica:
Magallanes (2025)
- Portugal
- Duración: 160 minutos
- Dirección: Lav Diaz
- Guion: Lav Diaz
- Dirección de fotografía: Lav Diaz, Miquel Barceló, Ciril Barba, Julien Hogert, Artur Tort
- Productora: Coproducción Portugal-Francia-España-Filipinas; Rosa Filmes, Lib Films, Andergraun Films, El Viaje Films, Black Cap Pictures
- Género: Drama
