Crítica de El diablo viste de Prada 2 (2026): reseña y opinión de la película
Puntuación ½ (4,5/5)
El mundo de la moda y sus despiadadas aristas vuelven en El diablo se viste de Prada 2 (2026), cinta que funciona como secuela de la exitosa El diablo se viste de Prada (2006), ambas dirigidas por el cineasta David Frankel e inspiradas en los libros escritos por Lauren Weisberger.
El fenómeno cultural que supuso la primera entrega derivó en nominaciones a los Premios Oscar y una legión de fanáticos duraderos que ansiaban una continuación a la altura de la original. ¿Se cumplieron los objetivos?
Andy Sachs (Anne Hathaway) regresa a Runway mientras Miranda Priestly (Meryl Streep) se adapta al nuevo panorama mediático y a la posición de Runway dentro de ese entorno. Ellas se reencuentran con otra antigua asistente, Emily (Emily Blunt), que ahora dirige una marca de lujo con financiación que podría asegurar la supervivencia de Runway.
Una experiencia satisfactoria es lo que ofrece el visionado de El diablo se viste de Prada 2, con una historia renovada que mantiene la esencia del material original a la vez que aporta nuevos elementos que la convierten en una comedia afilada y sumamente entretenida sobre el estado actual de la industria de la moda y los retos a los que se enfrenta el periodismo en la era digital con la llegada de nuevas tendencias cambiantes en el panorama global.

Cartel de la cinta
A través de un guion inteligente que explora el paso del tiempo en Runway y las pugnas por mantener una relevancia en el zeitgeist de la alta costura, la trama ofrece un viaje encantador en donde hay espacio para las risas, la nostalgia con múltiples guiños a su antecesora y giros dramáticos de gran calado que funcionan muy bien y contribuyen a mantener un ritmo sólido a lo largo de la propuesta, que también se erige como una carta de amor al periodismo, elemento que se ve plasmado en el personaje de Andy y agrega un nivel importante de madurez a lo que fácilmente se percibía como un divertimento frívolo sin grandes pretensiones.
También destaca la excelente dinámica entre los personajes, que siguen manteniendo sus personalidades características y muestran en ciertos casos una evolución significativa, además de poseer diálogos vibrantes y chascarrillos ingeniosos marca de la casa.
Tal vez lo que menos funciona del conjunto es la apresurada subtrama romántica y algunos momentos clave que poseen un tratamiento convencional, pero eso no impide el disfrute de una historia que deleitará a los espectadores y cierra de manera emotiva con un respeto profundo por las figuras centrales que se ganaron un lugar especial en el mundo cinéfilo desde 2006.
Hablando de los personajes, el reparto de la original regresa y se mantienen en estado de gracia, con una Meryl Streep que vuelve a bordar la caracterización de uno de sus personajes insignia como lo es Miranda Priestley, con su frialdad hilarante y manierismos inesperados, mientras que Anne Hathaway traza el crecimiento personal de Andy con mucho carisma y sensibilidad, Stanley Tucci aporta su sofisticación habitual al leal Nigel y Emily Blunt aporta nuevos niveles de acidez a Emily en otra interpretación memorable.
Tráiler de El diablo se viste de Prada (2026)
También tenemos una galería de personajes nuevos, con secundarios de lujo como Kenneth Branagh, Justin Theroux y Simone Ashley, además de las apariciones especiales de estrellas como Lucy Liu, Donatella Versace y Lady Gaga que le aportan más brillo a la producción.
Los valores de producción son el otro pilar fundamental de El diablo se viste de Prada 2 con un despliegue técnico y visual deslumbrante empezando por un diseño de producción que nos transporta de nuevo a las oficinas de Runway, pero también nos lleva a otros escenarios como las impresionantes pasarelas de Milán y el Lago Como con la ayuda de una fotografía lustrosa y el fascinante diseño de vestuario que se convierte en un personaje más con atuendos impactantes en una muestra de alta costura que puede darle nuevas menciones en la temporada de premios.
Ojo también a la música de Theodore Shapiro que recupera las melodías reconocibles de su anterior entrega y presenta nuevas composiciones llamativas junto a un soundtrack lleno de temazos, en los que destacan las nuevas canciones interpretadas por Lady Gaga específicamente para la cinta.
En conclusión, El diablo se viste de Prada 2 es una secuela fantástica que se posiciona a la altura de su predecesora con un desfile de personajes carismáticos, moda y ambición temática ejecutada de manera brillante.
Ficha técnica:
The Devil Wears Prada 2 (2026)
- Estados Unidos
- Duración: 119 min
- Dirección: David Frankel
- Guion: Aline Brosh McKenna
- Música: Theodore Shapiro
- Dirección de fotografía: Florian Ballhaus
- Productora: Wendy Finerman Productions
- Distribuidora: 20th Century Studios
- Género: Comedia