Crítica de Godzilla Minus Zero (2026): reseña y opinión de la película

Puntuación ⭐⭐⭐½✪ (3,5/5)

Muy pocas cintas sobre Godzilla han logrado explorar temas de naturaleza, consecuencias nucleares y la lucha entre la humanidad y el monstruo. Takashi Yamazaki demostró en Godzilla Minus One (2024) que se podían hacer películas sobre la colosal criatura y, al mismo tiempo, hablar sobre temas humanistas, dando más vulnerabilidad a sus personajes, que lidiaban con el trauma, el miedo y el horror de las catástrofes. El director nos colocaba como observadores de una comunidad en reconstrucción hacia la normalidad después de una devastación provocada por los ataques de Godzilla. Años después del éxito que tuvo la primera película, era inevitable hacer una secuela y, por supuesto, como suele suceder en las segundas partes, los objetivos crecen y la ambición se suelta para intentar superar lo que se había establecido anteriormente.

En lo técnico, Godzilla Minus Zero (2026) da un paso hacia adelante en comparación con su predecesora, siendo la primera película japonesa pensada para ser proyectada en IMAX. Takashi Yamazaki demuestra una vez más que nació para recrear secuencias en VFX que celebran el legado del monstruo, y que su creador original, Tomoyuki Tanaka, estaría muy contento de ver a su creación en este formato. No me gusta usar adjetivos calificativos, pero esta es una experiencia titánica, pensada para verse en la pantalla más grande que puedan encontrar. Una montaña rusa que se crea entre explosiones, monstruos y una destrucción que solo el cine sería capaz de ofrecernos.

critica Godzilla Minus Zero

Cartel de la cinta

Desde sus primeros minutos, que nos levantan las expectativas de lo que vendrá adelante, podemos ver que Ghidorah será el nuevo enemigo a vencer de los humanos y que, después de la catástrofe de Godzilla, ahora se enfrentan a una amenaza más letal y poderosa. Ya habíamos visto una representación reciente del kaiju (monstruo en japonés), pero el director toma otro rumbo y lo hace bastante espectral, terrorífico y capaz de capturar la capacidad de destrucción que puede provocar. Hay una secuencia en su primer acto que es alucinante y que no le tiene nada que pedir a las películas de Godzilla que ha hecho Hollywood.

Hay mucha personalidad detrás de cada efecto visual y del diseño sonoro, que claramente están pensados para proyectarse en una sala de cine IMAX. Es necesario remarcar el trabajo de los creadores de los VFX, porque no hay ningún plano que se vea falso o que nos aleje de la experiencia que estamos viviendo. También un punto que debo remarcar, y sobre el que pocas veces escribo, es la banda sonora. La música compuesta por Naoki Sato hace que se sienta nostálgica respecto a las primeras películas de TOHO Studios, a otros tiempos en los que las películas se sentían más épicas de lo que son ahora. Hay muchos momentos que están recargados por la música extradiegética que acompaña los momentos dramáticos y humanos, pero tampoco ayuda tanto a su guion humanista en esta ocasión.

Tráiler de Godzilla Minus Zero (2026)

Desafortunadamente, las subtramas de los humanos son bastante flojas y poco atractivas. En esta ocasión, Yamazaki demuestra poca emoción hacia sus personajes e intentan imitar lo que logró de forma triunfal la primera película. Para reforzar una idea sobre la catástrofe real que sucedió en Hiroshima y también el pasado de los personajes, hay un abuso constante del flashback que solamente funciona para subrayar. Y el montaje entre los cambios de aspect ratio me distraía bastante; es más notorio que en otras películas filmadas en IMAX. También hay una carencia de protagonismo que se siente ausente en comparación con la primera película. No llega a ser esa construcción narrativa uniforme que tenía la original, en la que todo apuntaba hacia el mismo objetivo. Además, el tercer acto es algo anticlimático a pesar de los VFX: termina muy flojo y, por supuesto, grita lo que probablemente será la secuela.

Muy pocas veces reviso mi teléfono mientras estoy viendo una película, pero en esta ocasión debo admitir que un par de veces no pude controlarme para revisar la hora de lo que faltaba. Sin duda, es la parte humanista que refleja los horrores y miedos de la guerra y las catástrofes del mundo, que se habían retratado de forma genuina en la primera película; aquí se pierden en un mar de clichés, subrayados y una pobre escritura detrás de la historia, que no alcanza la epicidad que tienen sus imágenes cuando vemos a los monstruos enfrentándose.

Aun así, fuera de que es difícil transitar por el drama humano en esta secuela, Godzilla Minus Zero es un espectáculo de los que Hollywood ya ha olvidado ofrecer a sus espectadores. Una vez más, Takashi Yamazaki nos da esperanza de que, después de 38 películas, el dios de los kaijus todavía puede ofrecer muchísimo en la gran pantalla.

Ficha técnica:

Gojira Mainasu Zero (2026)

  • Japón
  • Duración: 135 min
  • Dirección: Takashi Yamazaki
  • Guion: Takashi Yamazaki
  • Música: Naoki Satō
  • Dirección de fotografía: Kōzō Shibasaki
  • Productora: Toho Studios, Robot Communications
  • Género: Ciencia ficción

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