Crítica de En la corriente (2024): reseña y opinión de la película
Una pausa para escuchar el riachuelo
Puntuación ½ (4,5/5)
Si tuviese que realizar una lista de mis cineastas favoritos en activo uno de los nombres que la encabezaría sería el de Hong Sang-soo, cuyo cine, más allá de apreciarlo desde el punto de vista artístico y emocional, es una de mis principales influencias a la hora de crear. En la corriente (2024) es uno de sus últimos largometrajes y, sin duda alguna, uno de mis favoritos del director en esta década. La película fue un éxito en su paso por la edición 62 del FICX donde ganó el premio a Mejor Película de la sección Retueyos. Por su parte, Kim Min-hee logró el premio a Mejor Actriz en el FICX y Mejor Interpretación en Locarno.
Desde el aspecto de la “trama”, En la corriente (2024) trata sobre Jeonim, una profesora universitaria y artista textil, y su intento de salvar una obra teatral que se vio envuelta en un escándalo por el antiguo director. Por ello, llama a su tío (antiguo director de teatro) para que le reemplace. Ahora bien, desde el aspecto emocional y temático, la película habla sobre la evolución humana, los cambios en la vida, los sueños inconclusos, la preocupación por el futuro y lo cambiante de este. En definitiva, sobre la corriente de la vida.
El cine de Hong Sang-soo, especialmente en los últimos años, muestra una clara relación intergeneracional. En este sentido, me recuerda parcialmente a Yasujiro Ozu, aunque el estilo y punto de vista difieran en algunos aspectos (aunque la poética permanece en ambos).

Cartel de la cinta
Si hay algo especial en el cine de Sang-soo y en esta relación intergeneracional es la capacidad del cineasta coreano para conectar con la juventud y sus preocupaciones de forma orgánica y natural. Hay una escena en En la corriente (2024) donde las estudiantes relatan sus preocupaciones actuales y de futuro e, indudablemente, son un reflejo claro de las inquietudes que me recorren a mí y a otras personas que conozco.
Lo interesante también en esta relación intergeneracional es que no nace de la distancia entre ellas o su falta de entendimiento mutuo, sino que muestra que esas preocupaciones existen en las generaciones anteriores. En En la corriente (2024), a pesar de tener cierta melancolía típica del cine reciente de Sang-soo, hay un mensaje alentador y, prácticamente, político en el que la vida, a pesar de sus giros, decepciones y sueños rotos, sigue un curso y no pasa nada por cambiar de dirección en el camino o tomarse un tiempo para contemplar el paisaje. Este mensaje, junto al ambiente calmado de las películas del cineasta coreano, son un ejemplo de un cine importante en un contexto actual donde, tanto en la política como en el ámbito artístico, lo reaccionario está de moda.
La perspectiva formal
Regresando al tema de la juventud, el cine de Hong Sang-soo, formalmente, es joven. Por un lado, está la propia concepción y creación de la película con un sistema de producción que recuerda a Godard, a pesar de que la comparación que se suele hacer entre el cineasta coreano y uno de los miembros de la Nouvelle Vague sea con Rohmer. La obra nace de un ímpetu creativo, poco detallado en un inicio (los guiones de Sang-soo no son de 120 páginas) y cuyo proceso creativo continúa en plena producción, como por ejemplo la decisión del desenfoque en In Water (2023). Añadido a ello, Sang-soo emplea equipos de grabación digitales relativamente económicos, lo que me lleva a un segundo punto: la estética digital.
Tráiler de En la corriente (2024)
La añoranza por el fílmico, sus características y su estética es algo que persiste en la actualidad, por lo que es común ver a directores trabajando con película analógica o imitando su estilo en postproducción (ya sea de forma digital o imprimiendo con láser el montaje en película y luego escaneándolo). El problema con la estética digital es el siguiente: el error en el formato digital no se ha explotado mayoritariamente hasta el punto en que se torne en una estética, mientras que el formato se ha perfeccionado hasta lograr una imagen perfecta pero inerte por la falta de una razón estética. Esto hace que se añore el analógico y se imite.
Hong Sang-soo es una de esas excepciones. Al realizar su cine con videocámaras digitales relativamente económicas, Sang-soo explota las cualidades de la imagen digital y sus errores. Hay un plano precioso en En la corriente (2024) que sirve casi como estribillo poético y que muestra la luna, de noche, llena del ruido digital propio de la camcorder y del zoom. Ahí hay una exploración de las posibilidades del medio y una búsqueda de una nueva estética mientras se crea un cine que es más libre y joven.
Conclusión
En la corriente (2024) es, sin duda, una de las películas de Hong Sang-soo que más me han llegado, pero lo interesante de su obra es que cada filme le habla distinto a cada persona, algo que muy pocos artistas logran. Fuera de esto, considero que, para un iniciado en la obra de Sang-soo, En la corriente (2024) es perfecta para entrar en su cine, pues contiene la mayoría de sus principios autorales y estéticos sin proponer una barrera de entrada tan marcada como la de In Water (2023). Finalmente, como he comentado antes, En la corriente (2024), y el cine del director en general, son de gran importancia en una actualidad donde el arte y pensamiento reaccionario se han adueñado de todos los ámbitos. La película se estrena en cines españoles el 11 de julio.
Ficha técnica:
Suyoocheon (2024)
- Corea del Sur
- Duración: 111 minutos
- Dirección: Hong Sang-soo
- Guion: Hong Sang-soo
- Música: Hong Sang-soo
- Dirección de fotografía: Hong Sang-soo
- Productora: Jeonwonsa Film
- Género: Drama