Crítica de Bonjour Tristesse (Buenos días, tristeza) (2024): reseña y opinión
Recuerdos de esos días de verano
Puntuación ✪✪ (3/5)
Durga Chew-Bose se estrena en la dirección con una nueva adaptación de la novela homónima que, a diferencia de la versión anterior, se queda en un drama veraniego un tanto aburrido. No tiene mucho que aportar, más allá de la fotografía y la actuación de Chloë Sevigny.
La novela de Françoise Sagan, Bonjour Tristesse, ha tenido una nueva adaptación, en este caso a cargo de Durga Chew-Bose, quien escribe y dirige esta nueva versión. Se puede ver en Filmin dentro de la programación del Atlántida Film Fest, tras su paso por festivales como Toronto, Vancouver o el AFI Fest.
Se trata de un coming-of-age de celos y despertar sexual trasladado a la actualidad, y que ilustra bien uno de los problemas del cine contemporáneo: hacer remakes de películas clásicas sin aportar nada nuevo, repitiendo lo de siempre con la única diferencia de situarlo en el presente. En este caso, además, se elimina cualquier atisbo de originalidad, dejando como resultado una obra más, de esas que se ven y se olvidan.
Basada en la novela ya mencionada, la película se centra en el verano que cambiará por completo la vida de Cécile (Lily McInerny), una joven de 18 años que pasa la temporada estival en una villa del sur de Francia con su mujeriego padre Raymond (Claes Bang), con quien mantiene una relación muy cercana, y su actual novia, Elsa (Nailia Harzoune). Todo parece ir bien: incluso la propia Cécile ha encontrado el amor veraniego en Cyril (Aliocha Schneider). Sin embargo, el equilibrio se rompe con la llegada de Anne (Chloë Sevigny), una vieja amiga de su difunta madre, de quien Raymond se enamora.

Cartel de la cinta
Su presencia incomoda a Cécile, especialmente porque su padre ya estaba en una relación con Elsa y porque Anne empieza a entrometerse en su vida, exigiéndole que estudie para sus exámenes en lugar de pasar tiempo con Cyril. Molesta por la intromisión, Cécile decide intervenir para romper la nueva relación de su padre, sin prever las consecuencias que esto tendrá.
Porque, aunque empieza bien y se presenta como el retrato de una escapada al sur de Francia, la llegada de Anne languidece la historia. En lugar de crear tensión, la narración se vuelve cada vez más aburrida. Lo que debería ser un crescendo emocional se convierte en lo contrario, en parte por las actuaciones y, sobre todo, por la falta de química entre Claes Bang y Chloë Sevigny. Uno llega al final con ganas de que acabe, especialmente cuando las últimas escenas carecen por completo de la fuerza de la otra adaptación.
Bonjour Tristesse tiene un listón muy alto: el de la versión de 1958 del gran Otto Preminger, que ya la llevó al cine con un reparto de lujo —David Niven, Deborah Kerr y Jean Seberg—, mientras que aquí solo destacan Claes Bang (el protagonista de The Square) y Chloë Sevigny.
Tráiler de Buenos días, tristezao (2024)
La película de los años 50 intentaba innovar, ya fuera con los créditos de Saul Bass o el uso del blanco y negro en los flashforwards. En cambio, esta nueva versión apuesta por un estilo más sobrio, acorde con los tiempos insulsos en los que vivimos. Eso no impide destacar la gran fotografía de Maximilian Pittner, que, junto a la directora, logra crear un ambiente veraniego ideal para ver estos días. Recrean un mundo que remite tanto al cine de Rohmer como a esas campañas publicitarias en las que siempre parece verano en la Riviera.
Pero esta versión de 2024 de Bonjour Tristesse ilustra bien una tendencia cada vez más habitual —especialmente en el cine comercial—: la de hacer remakes insulsos y sin alma de películas del pasado, o de readaptar novelas que ya tuvieron versiones cinematográficas, con un único objetivo claro: sacar rédito de la nostalgia o de la expectación que genera volver a contar una historia conocida. Lo hemos visto con Disney y sus remakes en acción real de sus clásicos de animación, y probablemente ocurrirá también con la nueva versión de Harry Potter anunciada por Warner. Es un reflejo de la era de mediocridad que nos ha tocado vivir, donde los productores parecen reacios a arriesgarse con propuestas nuevas.
Y aunque este no sea el peor ejemplo, las comparaciones son inevitables. Ver ambas adaptaciones de la novela de Sagan es revelador: mientras que Preminger buscaba innovar y crear una obra única, Chew-Bose opta por un enfoque más convencional. El resultado se siente como un telefilme con el que pasar el rato. Hasta cierto punto se entiende: es su ópera prima. Pero, aun así, el balance es claramente decepcionante.
Por eso, Buenos días, tristeza no será la mejor película que uno vea en esta edición del festival ni en el catálogo de Filmin, pero sí es un filme que se deja ver y acompaña bien una pesada sobremesa. Y en estos días de verano, eso ya es algo que se agradece.
Ficha técnica:
Bonjour Tristesse (2024)
- Francia, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y Alemania
- Dirección: Durga Chew-Bose
- Guion: Durga Chew-Bose. Basada en la novela «Bonjour tristesse» de Françoise Sagan
- Dirección de fotografía: Maximilian Pittner
- Música: Lesley Barber
- Productoras: Babe Nation Films, Barry Films, Cinenovo, Constellation Productions y Elevation Pictures. Distribuidora: Filmin
- Género: Drama.