Crítica de Un mundo frágil y maravilloso (2025): reseña y opinión de la película

Puntuación ⭐⭐⭐✪✪ (3/5)

Permanecer o marcharse

Ante una ráfaga continua de imágenes que retratan la muerte, la guerra y los bombardeos constantes que han sufrido Líbano y Palestina a lo largo de los últimos 80 años, lo que propone Un mundo frágil y maravilloso (2025) es interesante desde la perspectiva política y representativa. El filme de Cyril Aris, premio del público de la sección Punto de Encuentro de la 70ª SEMINCI, trata, en forma de película romántica, la relación entre Nino, dueño de un restaurante italiano de Beirut, y Yasmina, consultora del gobierno libanés. Todo empieza después de que Nino estrelle su coche contra el negocio de los padres de Yasmina y, como intento de evitar una denuncia y posterior indemnización, decide invitar a la familia damnificada a cenar, momento en el que Yasmina reconoce, gracias a una foto, que Nino fue un antiguo compañero del colegio.

El principal fuerte de Un mundo frágil y maravilloso se encuentra en lo extracinematográfico. Más allá de ser una película que denuncia la situación sufrida por Líbano con los constantes ataques israelíes, la cinta se centra en recordar al mundo que los libaneses siguen siendo personas con sueños, aspiraciones y metas corrientes. Es necesario que existan ejercicios de representación que humanicen a las personas para que no queden en el imaginario colectivo como simples cadáveres sin nombre. Porque, si de algo es especialista el ciudadano medio europeo, es de lamentar los cadáveres, pero no de ver a las personas del “oriente” (entendiéndose desde la perspectiva saidiana de la construcción del “otro” mediante el eurocentrismo) como iguales. En este sentido, creo que es una película más valiosa que las que se centran en dramatizar el horror en formas narrativas hollywoodienses como es el caso de La voz de Hind (2025), porque el resultado de Un mundo frágil y maravilloso es más honesto y humano.

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Cartel de la cinta

A pesar de tener la forma de una comedia romántica con toques de drama, el debate principal del filme gira en torno a la idea de permanecer o marcharse de Líbano, de intentar construir un futuro mejor en la debacle o de regresar cuando las aguas se hayan calmado. En este sentido, su dupla protagónica son perfectos ejemplos de estas dos caras de la moneda: Nino como nostálgico arraigado a su tierra mediterránea y Yasmina como persona que busca progresar y se ve atrapada por el contexto inestable de su país.

Ahora bien, desde la perspectiva propiamente cinematográfica, Un mundo frágil y maravilloso (2025) no ofrece ninguna sustancia formal. Es una película cumplidora, propia del gusto general (algo que demuestra su premio del público) y con varias caídas en cuanto a su ritmo narrativo por el uso del flashback o algunos momentos que no terminan de aportar ni a la atmósfera cinematográfica ni a la narrativa de la película. En ese sentido, funciona más como un toque de atención dentro del circuito de festivales y cines pequeños que como una obra que deje un legado y un registro para el futuro, como podría ser la obra de la cineasta Heiny Srour.

Tráiler de Un mundo frágil y maravilloso (2025)

Es importante valorar también que, a pesar de estar de acuerdo con las intenciones temáticas y representativas de una obra cinematográfica, debemos exigir, como espectadores, un sentido artístico en las películas, pues son, al fin y al cabo, una obra artística. Esto es algo especialmente vigente en una actualidad en la que, dentro del circuito de festivales, parece que prima más la llamada “película necesaria” que la propia forma cinematográfica.

Y para nada estoy negando la importancia de un mensaje que en estas mismas líneas celebro, sino que creo firmemente que se puede ser un buen mensajero y artista a la vez, como muchas veces se ha demostrado en el presente y en el pasado. Por ejemplo, la película A Fidai Film (2024) del cineasta palestino Kamal Aljafari es interesante desde el mensaje (la reapropiación de una memoria histórica robada junto a la tierra) y desde la forma en la que utiliza la modificación del material de archivo para lograrlo.

Conclusión

Un mundo frágil y maravilloso (2025) es una película que brilla por su representación cercana y humana de las personas que se hallan en la inestable situación de Líbano. Y, por esto mismo, ya es una obra merecedora de ser vista, aunque sea por acercar un poco más a la cultura y día a día del país mediterráneo. El filme se estrena en cines españoles el 22 de mayo.

Ficha técnica:

A Sad and Beautiful World (2025)

  • Líbano
  • Duración: 110 minutos
  • Dirección: Cyril Aris
  • Guion: Cyril Aris, Bane Fakih
  • Música: Anthony Sahyoun
  • Dirección de fotografía: Joe Saade
  • Productora: Coproducción Líbano-Alemania-Arabia Saudí-Catar-Estados Unidos; Abbout Productions, Reynard Films, The Doha Film Institute, Faliro House, Film Manufacturers Inc. (FMI), Fonds Images de la Francophonie, Giant Leap Media, MDM, Visions Sud Est
  • Género: Drama, Romance, Comedia

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