Crítica de Resident Evil (2026): reseña y opinión de la película
Puntuación ✪ (4/5)
Resident Evil (2026) es una producción dirigida por Zach Cregger, cineasta norteamericano que con sus anteriores títulos Barbarian (2022) y Weapons: la hora de la desaparición (2024) ha conseguido incursionar con éxito en el género de terror y hacerse un hueco dentro del panorama cinematográfico actual.
En esta oportunidad, Cregger se adentra en el universo de Resident Evil, la popular franquicia de videojuegos de terror de Capcom que ya ha tenido una serie de adaptaciones cinematográficas previas con la saga protagonizada por Milla Jovovich y la más reciente Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City (2021), que intentó revivir la franquicia, pero no logró el éxito esperado.
Con este nuevo reboot, Cregger plantea una historia anclada en el mundo reconocible de los videojuegos, pero con una identidad propia que la hace resaltar en comparación a las adaptaciones anteriores.
El mensajero médico Bryan (Austin Abrams) se ve inmerso en una carrera de acción sin descanso por la supervivencia, mientras el caos se desata a su alrededor y cada decisión puede ser la diferencia entre vivir o morir.
Estructurada a la manera de un videojuego, Resident Evil (2026) presenta a un personaje central que emprende una misión importante y debe enfrentarse a una serie de obstáculos, en este caso infectados, para llegar a su destino final en buen término.

Cartel de la cinta
Esta premisa sencilla aporta la base para otro excelente trabajo de Cregger en la dirección, con una puesta en escena frenética llena de set-pieces ingeniosas donde la lucha por la supervivencia se ve plasmada en huidas a través de parajes montañosos, túneles subterráneos y pasillos de hospitales mientras las criaturas se ciernen sobre nuestro protagonista y la adrenalina crea una sensación inmersiva que coloca al espectador en el centro de la acción como nunca antes en una película de esta franquicia.
El buen hacer de Cregger se traslada al guion coescrito junto a Shay Hatten, en el que la combinación de terror y comedia con una buena dosis de humor a lo largo de la historia da lugar a un recorrido sumamente entretenido y repleto de referencias a los juegos, si bien no se trata de una adaptación que recrea la narrativa particular de uno de ellos, ya que cuenta una historia paralela a los eventos de Resident Evil 2 (1998), situada en la actualidad y ambientando el tercio final en una Raccoon City asediada por los infectados.
Si bien es cierto que la sencillez de la propuesta no da espacio a un desarrollo de temas complejos, con apenas un esbozo de reflexiones sobre la paternidad que remite a la reciente Salida 8 (2026), el festival de sangre, shock y desenfreno es lo suficientemente espectacular para pasar por alto las carencias en términos de sustancia, y el desenlace aporta una nota trágica muy potente que deja la puerta abierta a nuevas secuelas y un potencial impresionante sobre las direcciones que puede tomar la franquicia.
Tráiler de Resident Evil (2026)
Resident Evil (2026) también se beneficia de un protagonista sólido como lo es Austin Abrams, que carga con el peso de la historia sobre sus hombros en una interpretación llena de carisma y espontaneidad que hace auténticas cada una de sus reacciones de horror y apuntes cómicos, además de una sorprendente vis emotiva en el tercer acto.
Abrams es el protagonista absoluto, con algunas apariciones de actores como Paul Walter Hauser y Kali Reis en roles pequeños sin mucha incidencia en la trama.
El otro pilar fundamental de Resident Evil (2026) es un apartado técnico muy logrado donde el diseño de producción nos transporta a una lúgubre Raccoon City, además de otros escenarios siniestros como una casa abandonada, túneles y salas de hospital devastadas por el apocalipsis zombie, todo potenciado por la fotografía atmosférica de Dariusz Wolski, que le saca partido a la ambientación invernal de la historia y logra crear planos llenos de tensión donde el peligro acecha muy cerca del encuadre y un aspecto crudo que juega con la oscuridad de varias secuencias, trasladando la estética gamer a una propuesta cinematográfica de altura.
El gore y las vísceras se hacen patentes gracias a un impresionante trabajo de efectos visuales y maquillaje que le da vida a una galería de criaturas de los juegos, ya sean los típicos infectados o animales mutantes con un nivel de detalle en sus acabados y esencia grotesca que hará las delicias de los fanáticos, mientras que el trabajo de edición le aporta un ritmo acelerado a la narrativa, complementado por la inquietante música original de los hermanos Halliday y el agobiante diseño sonoro que convierte cada ruido en un elemento de alerta.
En conclusión, Resident Evil (2026) es la mejor entrega de la franquicia hasta la fecha con una propuesta que ofrece sustos y risas por doquier en una experiencia entretenida y apoyada por el efectivo trabajo de Austin Abrams como gran protagonista de la trama.
Ficha técnica:
Resident Evil (2026)
- Estados Unidos
- Duración: 95 min
- Dirección: Zach Cregger
- Guion: Zach Cregger, Shay Hatten
- Música: Hays Holladay, Ryan Holladay
- Dirección de fotografía: Dariusz Wolski
- Productora: Columbia Pictures, Constantin Films
- Distribuidora: Sony Pictures Releasing
- Género: Terror. Comedia
