Crítica de Until the Day Ends (2026): reseña y opinión de la película
Puntuación ½✪ (3,5/5)
Jelena Maksimović es una cineasta que nos tenía acostumbrados al documental, con películas como Taurunum Boy y Homelands, que habían sido reconocidas en otros festivales de cine y que tuve la oportunidad de verla en un festival en el que trabajaba. Sin duda, recuerdo que demostraba mucha pasión por la técnica detrás de la cámara y por las historias, aunque yo no lograba conectar del todo; me parecía una voz a la que teníamos que ponerle atención.
Ahora ha estrenado una ficción en la sección Orizzonti del Festival de Cine de Venecia, en donde explora un nuevo territorio para la narración cinematográfica, y no solamente eso: el reparto de toda la película está hecho por actores no profesionales. La historia gira alrededor de dos jóvenes: Lena, quien lucha en las calles y edificios ocupados por un mundo que cree posible cambiar, mientras Stefan, del mismo barrio, se debate entre lo que quiere para su vida y las fuerzas que lo empujan al bando contrario de las protestas. Al encontrarse, ambos reconocen una misma inquietud que ninguno logra nombrar del todo.
El primer conflicto que encontré con la película, y me sorprende que sea justamente el punto débil viniendo de una cineasta documentalista, es que la situación en Belgrado que plantea la película claramente está inspirada en los recientes disturbios y manifestaciones que ha tenido la ciudad en los últimos años.

Cartel de la cinta
Desafortunadamente, no logré conectar con el contexto político de la historia: me resulta complicado entender las posturas de ambos personajes, tan distintas entre sí, y su choque de ideas no lo siento lo suficientemente profundo ni tan bien desarrollado como sí lo está, en cambio, el romance entre ambos. Creo que hay una carencia de conflicto: los protagonistas siempre están juntos, se defienden el uno al otro, y aunque sí tienen amigos de ambos bandos, creo que profundizar un poco más en el conflicto habría aportado mucho más a la película, sobre todo para quienes están alejados de la situación en Serbia.
Ahora, donde encuentro mucha brillantez es en el reparto de actores no profesionales. La pareja principal, Lena Trifunović y Andrija Krivokapić, tiene una gran química y derrama un realismo impresionante que converge muy bien con lo que está retratando la directora. Desconozco qué tanto fue improvisado, pero la naturalidad de no ser profesionales, o de tener poca experiencia frente a cámara, resulta fascinante de ver, y sin duda logran ser un gran hilo conductor narrativo.
Hay una ternura genuina en su interpretación, una relación que nace de una situación política complicada y que ambos deben sortear juntos. Lena Trifunović captura esa rebeldía, ese enojo y esa frustración adolescente hacia las injusticias que impone el gobierno, mientras que el personaje de Andrija es más privilegiado y, al principio de la película, se declara apolítico frente a lo que atraviesa su país.
Tráiler de Until the Day Ends (2026)
Es una mezcla interesante que se va construyendo poco a poco a través de los diálogos y de las situaciones de peligro: hay una manifestación casi en el primer acto donde se puede sentir la adrenalina de ambos por sobrevivir, y sobre todo por sostener ese ideal de que el mundo puede cambiar y que las nuevas generaciones quizás sean el despertar que necesitamos. La actriz deleita con las expresiones de su rostro y con las pocas pero certeras discusiones que sostiene con su familia para defender sus ideales. Creo que el público conectará muy bien con la protagonista, quien es el personaje mejor desarrollado y quien logra capturar esa necesidad de cambiar el mundo, incluso cuando este parece estar en su contra.
También está la parte técnica que, al igual que en sus anteriores películas, te hace preguntarte constantemente cómo lograron esos planos; por ejemplo, cuando vemos unas manos tomando una roca y pasándola a otras manos, mientras el fuego de las bengalas ilumina la imagen. O también el plano final, que me parece uno de los mejores que he visto este año: sin duda, se conjuga muy bien con todo lo que sucede en el tercer acto. El punto más fuerte de la película es su conclusión, donde los protagonistas llegan a un espacio natural, muy verde y luminoso, que funciona como la antítesis de la ciudad destruida de la que estaban escapando. Aquí es donde la película encuentra armonía entre lo técnico y lo narrativo, algo que, desafortunadamente, no se sentía anteriormente.
Al final, Until the Day Ends (2026) es una película del presente, porque retrata temas urgentes, del ahora, y con un espíritu de querer cambiar las cosas. A veces se deja llevar por los tecnicismos que puede ofrecer la cámara, y eso hace que nos alejemos un poco de la situación política; pero, con su sólido trabajo actoral y ese tercer acto que refleja esperanza detrás de la montaña que esconde al sol, queda la sensación de que quizás la juventud, las nuevas generaciones, sean el cambio que necesitamos en la fracturada sociedad en la que vivimos.
Ficha técnica:
Do kraja dana (2026)
- Serbia, Bulgaria, Eslovenia, Montenegro, Croacia, Alemania
- Duración: 91 min
- Dirección: Jelena Maksimović
- Dirección de fotografía: Paul Spengemann
- Productora: Taurunum Film
- Distribuidora: Heretic
- Género: Drama