Crítica de La mente en blanco (2025): reseña y opinión del documental
Es hora de sentarse y hablar sobre el Autismo
Puntuación ✪ (4/5)
Un documental que muestra la vida adulta autista desde diferentes puntos de vista del tema y que con amplio abanico de temas, acerca el TEA al publico de manera honesta y real
La Mente en Blanco es un documental simple, pero no por ello incompleto, que fue presentado en el BCN Fest y que nace del proceso de documentación del director Juan Cruz de cara a un largometraje sobre un adolescente con autismo. Para ello, puso a conversar sobre el tema al historietista Miguel Gallardo, padre de María, una joven con autismo cuyas vivencias dieron pie al cómic autobiográfico María y yo, y al escultor miniaturista Marco Navas, que tiene síndrome de Asperger.
Con la naturalidad de una conversación de sobremesa entre el progenitor de una persona con autismo severo y una persona dentro del espectro en su parte más leve, este documental habla del autismo, y, sobre todo, de cómo viven las personas adultas el TEA, desde fuera y desde dentro, hablando con franqueza del tema y mostrando que los autistas crecemos y maduramos, integrándonos con los neurotípicos; y no nos volvemos a nuestros planetas de origen, como a veces parece pensarse con la metáfora utilizada del tema, que los autistas somos como astronautas en un planeta extraño del que no terminamos de entender a la población local.
Con una puesta en escena sencilla, compuesta básicamente de tres planos, nos introducimos en una conversación que sirve, además, de homenaje a uno de los interlocutores, Miguel Gallardo, que falleció en 2022 por culpa de un tumor cerebral.

Cartel de la cinta
En 2016, prestó su tiempo en conversar con Marco Navas sobre el tema, dejándonos para la posteridad sus vivencias como el padre de una mujer autista, un grupo ignorado dentro de la visión general del espectro. La conversación muestra con naturalidad y gracia cómo es ser el padre de una persona con autismo clásico, junto a Navas, que aporta sus vivencias desde la otra punta del espectro como persona con Asperger. Este término, sin embargo, ha decaído desde que se descubriera la participación de Hans Asperger en el Holocausto.
Porque lo que no hace este documental es dejarte, como el título indica, La mente en blanco. Este filme es un torrente de temas e ideas que acerca la forma de pensar y vivir de una persona con TEA, quizás a veces demasiado abrumador y abrupto, pasando de un tema a otro. Pero así son las conversaciones, más cuando el objetivo de esta grabación era tener el máximo de material posible sobre el tema para luego condensarlo dentro de una obra de ficción.
La variedad de temas es amplia: desde los comportamientos repetitivos al amor y el sexo, pasando por la vida laboral, el mito del autista savant, la obsesión con Japón, o la gran variedad de casos que trajo la agrupación del autismo dentro del espectro autista, donde tienen cabida casos muy dependientes como otros que no, en los que la persona consigue mimetizarse casi a la perfección con los neurotípicos.
Una conversación sincera sobre el tema que llegará no solo a las personas del espectro y allegadas, sino también a las que están fuera, pues es una buena guía para conocer de primera mano qué es ser autista y, sobre todo, qué significa ser un adulto autista.
Tráiler de La mente en blanco (2025)
Pues, aunque en la ficción se ha tratado el tema, como en la mítica y hasta cierto punto renegada Rain Man, con un largo camino desde entonces en el cine con películas sobre el autismo como Mary & Max, El Contable, y también en series como The Good Doctor o Atípico, se tiene una visión un tanto infantilizada del tema, sobre todo desde un punto de vista informativo. Parece que el autismo se descubrió hace 10 años y que no hay adultos autistas, cuando, si uno se pone a mirar, hay personas que han podido ser diagnosticadas con autismo desde el principio de los tiempos. Ya como destaca Marco Navas, personas celebradas como Albert Einstein o vilipendiadas como Adolf Hitler pudieron ser autistas.
Otro punto curioso es el tabú del amor y el sexo, pues esta visión a veces infantil del tema obvia que los autistas también aman y tienen necesidades sexuales. Aunque por un lado a los progenitores no les guste pensar en ello y a la sociedad le dé pudor, es un tema que asimismo se debe tratar, ya no solo por el bien de las personas del espectro, sino también por los neurotípicos, que seguramente se encontrarán con uno alguna vez.
Esta problemática se encarna en cómo un médico le dijo a una madre que, por ser autista, su hijo nunca tendría pareja, como asumiendo que los autistas somos robots fríos, incapaces de amar y ser amados por tener dificultades en entender el lenguaje no verbal o empatizar. Ignorando, como decían los Smiths, que somos humanos y necesitamos ser amados, como cualquier otra persona.
Por lo que, si uno busca conocer de manera real y directa sobre el autismo, La mente en blanco es el documental ideal. Muestra que cuando uno nace con autismo, no vuelve a los 18 años ni deja la tierra para volver a Marte, sino que, al igual que el resto de los mortales, debe hacer frente a las dificultades de la vida adulta, aunque con el peso extra de su discapacidad y todo lo que acarrea para esta persona y su entorno.
Ficha técnica:
La mente en blanco (2025)
- España
- Duración 73 min.
- Dirección: Juan Cruz
- Guion: Juan Cruz
- Dirección de fotografía: David Valldepérez, Marco Navas
- Productora: Hospiwood. Distribuidora: CaixaForum+
- Género: Documental sobre autismo