Crítica de Balearic (2025): reseña y opinión de la película
Puntuación ½✪✪ (2,5/5)
A partir de este viernes 12 de diciembre, llega a los cines españoles Balearic (2025), el nuevo largometraje del director Ion de Sosa tras su paso por el Festival de Sitges. Con una filmografía que incluye títulos como el mediometraje Mamántula (2023) o Leyenda dorada (2019), de Sosa firma aquí su segundo largometraje de ficción, sin contar el documental True Love (2010).
En esta ocasión, Balearic introduce al espectador en un thriller satírico que enfrenta dos mundos paralelos. Por un lado, un grupo de jóvenes irrumpe en una lujosa casa ajena, donde serán retenidos por una fuerza mayor. Por otro, en una mansión vecina, un grupo de adultos adinerados celebra con solemnidad —y cierta extravagancia— la llegada de la nueva estación. Desde esta doble perspectiva, la película construye un retrato irónico, ácido y a ratos incómodo sobre la distancia social y moral entre generaciones y clases.
Para ello, el realizador ha confiado en un reparto numeroso y dividido de manera muy clara en dos bloques narrativos. En el lado juvenil destacan Paula Gala, Elias Hwidar, Ada Tormo y Sofia Asencio, quienes encarnan con frescura y desparpajo la mirada desenfadada, pero también desencantada, de su generación.

Cartel de la cinta
En el sector adulto, Ion de Sosa se rodea de intérpretes como Luka Peros, Marta Bassols o Zorion Eguileor, quienes aportan un contrapunto sobrio y teatral —casi ritualista— que subraya el tono satírico de la película.
En términos técnicos, Balearic es una declaración de intenciones desde su primera imagen. De Sosa apuesta por un rodaje en 16 mm, que otorga a la película una textura casi onírica, bañada en una atmósfera de idilio artificial. Los silencios prolongados, el estatismo calculado de la puesta en escena y los diálogos casi irreales contribuyen a crear un espacio donde la celebración convive con una tensión subterránea y perturbadora.
A través de estos recursos, Ion de Sosa construye una crítica evidente y deliberadamente exagerada de la clase alta. La historia se nutre de personajes que representan distintas edades, orígenes y estilos de vida, pero todos atravesados por un mismo eje: la desconexión absoluta con la realidad que los rodea. La ridiculización que plantea desde el arranque es potente y prometedora; sin embargo, a medida que avanza la película, dicha premisa comienza a diluirse. La historia se fragmenta, se repite, y en ocasiones abandona su propia tensión para sustituirla por un juego experimental que, si bien interesante, puede distanciar al espectador.
Tráiler de Balearic (2025)
Ion de Sosa apuesta sin miedo por la experimentación formal, por romper la narrativa convencional y por arriesgar en decisiones estilísticas que, en algunos momentos, enriquecen el relato y, en otros, lo dispersan. Es un ejercicio valiente, aunque desigual, que puede dejar al público dividido entre la fascinación estética y cierta desconexión emocional.
Aun así, Balearic (2025) mantiene una personalidad arrolladora de principio a fin, impulsada por la mirada firme de su autor. De Sosa demuestra una vez más que tiene un universo propio, reconocible y arriesgado, y que es capaz de generar imágenes que se quedan grabadas por su atrevimiento y su singularidad. Aunque la película pueda perder fuerza narrativa por el camino, su propuesta estética y su intención crítica la convierten en una obra que merece ser observada, debatida y revisitada.
Una vez dicho esto, la película es de cada uno.
Ficha técnica:
Balearic (2025)
- España
- Duración 74 min.
- Dirección: Ion de Sosa
- Guion: Ion de Sosa, Chema García Ibarra, Burnin’ Percebes, Julián Génisson, Lorena Iglesias
- Música: Xenia Rubio. Canción: Xenia Rubio
- Dirección de fotografía: Cristina Neira
- Productora: Coproducción España-Francia; Apellaniz & De Sosa, Jaibo Films, La Fabrica Nocturna Cinéma, Umbracle
- Género: Terror
