Crítica de Peaky Blinders: El hombre inmortal (2026): reseña y opinión de la película
El legado de un nombre inmortal
Puntuación ½✪ (3,5/5)
Los Peaky Blinders vuelven con El hombre inmortal, un correcto largometraje que parece ser más un puente para futuras producciones que el epílogo para esta historia.
Cillian Murphy vuelve a ponerse la gorra irlandesa para Peaky Blinders: El hombre inmortal, la conclusión para la mítica serie inglesa sobre el clan mafioso de la Birmingham de entreguerras, que, acompañado en el reparto por Barry Keoghan, Tim Roth y Rebecca Ferguson, nos entrega una película a la altura de la saga, pero que el tiempo que le ha llevado hacerse ha provocado que llegue sin fuerzas, siendo más un trámite a cumplimentar que el colofón de una serie que influyó más allá de la ficción y marcó toda una época dentro de la ficción audiovisual.
La trama en la que se desenvuelve este episodio de la saga de los Shelby se sitúa en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial. Tommy Shelby (Cillian Murphy), otrora Rom Baro (Rey de los gitanos), vive sus días retirado de la civilización, escribiendo sus memorias en una finca decrépita, con la única compañía del guardián de la finca, Johnny Dogs (Packy Lee). Pero su paz se rompe cuando su hermana Ada (Sophie Rundle) le reclama, pues su hijo Duke (Barry Keoghan), nuevo líder de los Peaky Blinders, ha estado trapicheando con armas robadas de la fábrica de armas e involucrándose en una trama nazi para hundir la economía inglesa. Ahora, Tommy deberá volver a la acción para no solo salvar a su hijo, sino también a su nación antes de que sea demasiado tarde.

Cartel de la cinta
El hombre inmortal no hay que tomarla como una película independiente o una secuela de la serie, sino más bien como una temporada condensada en un largo capítulo final. Un epílogo que gustará a los fans de la serie, en el que se presenta a un Tommy Shelby atormentado totalmente por las decisiones que le han llevado a imponerse en el exilio, y que contiene todos los elementos que se han ido viendo en la serie, como su acompañamiento musical anacrónico de pop y rock; las míticas boinas Newsboy y la implicación del contexto histórico dentro de la obra, en este caso la Segunda Guerra Mundial, el estraperlo y el quintacolumnismo nazi de lo que fue la Operación Bernhard, encarnado por Tim Roth en el papel de John Beckett, un espía al servicio de los alemanes que se convertirá en el principal antagonista de esta historia.
Un filme donde solo vuelven personajes contados de la serie original, como Ada, que ha tomado el relevo de Tommy como miembro del parlamento, y aparecen personajes nunca vistos antes, como Kaulo Chiriklo, una espiritista gitana interpretada por Rebecca Ferguson, que se convierte en el principal interés romántico de la cinta y representa un puente entre el pasado y el presente del personaje; y, sobre todo, Erasmus ‘Duke’ Shelby, interpretado por Barry Keoghan, la antítesis de Tommy, con un estilo de mando más impulsivo y egoísta, que se demuestra en la forma en la que el personaje roba a plena luz del día armas de una fábrica bombardeada que iban a ser destinadas al frente.
Tráiler de Peaky Blinders: El hombre inmortal (2026)
Mostrándolo como un personaje sin principios más allá de su beneficio personal y el tipo de segunda generación que suele hundir un negocio que ha cimentado la primera, en este caso un clan que llegó a tener un imperio dentro y fuera de la ley, y que la marcha de Tommy hizo que desapareciera, dejando un vacío que ahora ha sido ocupado por Duke.
Y quizás este es el elemento que más chirría de toda esta historia: la aparición repentina de personajes clave que en la serie fueron simples menciones y de los que no se explica bien cómo han llegado hasta ahí, estando claro que Netflix y la BBC querrán llenarlo de spin-offs, del que seguramente el principal será el ascenso de Duke a líder de la banda de mafiosos de las West Midlands, si es que el presupuesto o los tiempos dan la posibilidad de llevarlo a cabo.
Una idea que quizás hace unos años se hubiera recibido con pasión y alegría, pero que en estos días se ve más como un intento desesperado de seguir explotando esta gallina de los huevos de oro, más cuando ha pasado el tiempo de esta serie en el corto marco de interés del público general, aunque su protagonista siempre quedará en el recuerdo de la galería de personajes desvirtuados por su público, como Rick Sánchez o Walter White.
Aunque, sobre todo, hay que ver Peaky Blinders: El hombre inmortal como la conclusión de la serie, pues con esta entrega se cumple la idea inicial de su creador, Steven Knight, de que la serie se desarrollaría desde el final de la Gran Guerra hasta que la primera alarma antiaérea sonara en Birmingham. Y habrá que estar atentos a qué nos deparará el futuro, pero, por el momento, disfrutemos de esta última aventura de Tommy Shelby, instaurando su autoridad por orden de los Peaky Blinders.
Ficha técnica:
Peaky Blinders: The Immortal Man (2026)
- Reino Unido
- Duración: 115 mins.
- Dirección: Tom Harper
- Guion: Steven Knight
- Dirección de fotografía: George Steel
- Montaje: Mark Eckersley
- Música: Antony Genn y Martin Slattery
- Productoras: BBC Film, Garrison Drama y Nebulastar. Distribuidora: Netflix
- Género: Drama, Thriller criminal.