Crítica de Esta soledad (2026): reseña y opinión de la película
Te adoré, te perdí, ya ni modo…
Puntuación ✪ (4/5)
Uno de los títulos más esperados de la cinematografía española de este año está a pocas semanas de irrumpir en la cartelera, después de haber pasado por el Festival de Cine de San Sebastián, recibiendo todo tipo de elogios. Esta soledad (2026), la esperada ópera prima de Javier Giner, llega a las salas de cine españolas este próximo 30 de octubre de la mano de Filmax; una película diametralmente opuesta a nivel formal a lo que habíamos visto en la fabulosa serie Yo, adicto (2024).
En vez de seguir una línea continuista con lo ofrecido previamente, Giner nos regala un film tremendamente autoral y arriesgado, donde el espectador se va a sentir gratamente asombrado. Una cinta concebida desde una pasmosa mesura, que acaba por ser un viaje a través de las ausencias de sus personajes. Como si de una fuga musical se tratase, Esta soledad (2026) prescinde de seguir formalismos convencionales, capturando a la perfección el hartazgo y la urgencia en la que viven sus personajes.
La película está protagonizada por Oriol Pla, Marina Salas, Gemma Martínez, Itziar Lazkano, Omar Ayuso y Miren Gaztañaga, entre muchos otros. Esta soledad (2026) fue seleccionada para competir dentro de la sección «New Directors» de la reciente edición del Festival de Cine de San Sebastián.

Cartel de la cinta
El hartazgo generacional
Cuando se pasa todo el año recorriendo infinidad de festivales de cine, pretendiendo ver algo sorprendente que llevarse a los ojos, tristemente casi siempre acaba siendo un rebujito homogéneo del que uno ya está cansado. Es maravilloso cuando hay películas que, para bien o para mal, intentan ser genuinas y que no son concebidas desde el miedo ante la suerte que pueden llegar a tener en su recorrido por festivales y, finalmente, en salas comerciales.
En el caso de Esta soledad (2026), es muy evidente que Javier Giner sigue el mantra de Scorsese de que «lo más personal es lo más creativo», formulando una película sobre una ruptura desde la ausencia que separa a los personajes y no desde la pulsión más aguerrida de lo que dio pie a ella.
Y es de esa forma como el director consigue erigir la película que quizás haya hablado con mayor honestidad y contundencia del cansancio emocional al que toda una generación de jóvenes se ve abocada actualmente; una generación sumida en una precariedad y en una explotación vergonzosa por parte del sistema capitalista, algo transversal que acaba por afectar a todas las áreas de nuestra vida.
Tráiler de Esta soledad (2026)
Todo ello desde una formalidad muy mesurada que, diría, golpea con mayor contundencia al espectador que el tipo de premura que podíamos vislumbrar en Yo, adicto (2024). Viendo el tráiler, tenía algo de miedo a que ese juego de resonancias que parecía plantear la película se hiciera muy redundante y a que se subrayasen demasiado las pretensiones del director, pero nada más lejos de la realidad. Al final, sí que es cierto que hay un juego de espejos casi llevado a lo mimético, pero en el que se anteponen miradas distintas sobre una misma realidad.
Los personajes que interpretan Oriol Pla y Marina Salas denotan maneras muy distintas de lidiar con el trauma y con los infortunios con los que uno debe lidiar en su día a día. Giner constata con esta ópera prima que es el cineasta español más cercano a la urgencia social y existencialista de Mike Leigh o de Cassavetes, pero desde un prisma totalmente genuino.
A la hora de hablar de las interpretaciones, indudablemente, Oriol Pla y Marina Salas están formidables, como de costumbre, siendo dos de los mejores actores de su generación. Ya a estas alturas, uno podría considerarlos como los Gena Rowlands y Ben Gazzara del universo cinematográfico de Javier Giner. No obstante, me gustaría destacar una actuación que me ha sorprendido enormemente y que considero clave a la hora de hablar de Esta soledad (2026): la de Gemma Martínez. La manera en la que sirve como contrapunto del personaje interpretado por Marina Salas y cómo ello desemboca finalmente en el clímax de la película hace que encuentre en esta actriz y en su personaje parte del alma de la película. Una vez más, Javier Giner constata lo gran director de actores que está hecho, que a su vez se encuentra en consonancia con su capacidad de ambientación, ya que uno siente cómo la propia ciudad de Bilbao se presenta como otro gran personaje dentro del filme.
En definitiva, Esta soledad (2026) es un film osado y genuino en sus formas, que consigue construir un relato tremendamente honesto y desolador sobre el desasosiego y el agotamiento emocional de toda una generación. Uno ama el cine por películas tan subversivas y personales como esta, porque, al fin y al cabo, el arte está para tomar ciertos riesgos y no caer en ciertos inmovilismos que inevitablemente conducen a la más absoluta mediocridad.
Ficha técnica:
Esta soledad (2026)
- España
- Duración 110 min.
- Dirección: Javier Giner
- Guion: Javier Giner, Luisa Matienzo
- Música: Claudia Torrente
- Dirección de fotografía: Lali Rubio
- Productora: Balance Media Entertainment, Fuga de Cuerpos AIE, RTVE. Distribuidora: Filmax
- Género: Drama
