Crítica de Eden (2025): reseña y opinión de la película
Puntuación ½✪✪✪ (1,5/5)
Eden es una producción dirigida por Ron Howard, cineasta norteamericano de veteranía considerable, puesto que ha sido el artífice de cintas de lo más variopintas como las icónicas 1, 2, 3…Splash (1984), Cocoon (1985) y las oscarizadas Apolo 13 (1995), Una mente maravillosa (2001), a la par de trabajos irregulares como El dilema (2011) y su trilogía de Robert Langdon.
La esencia clásica que sobrevuela su cine se mantiene en Eden, su nueva propuesta basada en hechos reales que busca enmarcar los escabrosos sucesos acontecidos en la isla Floreana durante el año 1929 dentro de un thriller dramático con toques de humor «camp» y aventura, con un elenco estelar y un escenario paradisíaco como grandes atractivos. ¿Se trata de una obra notable en la filmografía de Howard?
En 1932, un grupo de europeos busca una nueva vida en una isla deshabitada del archipiélago de las Galápagos. Ellos y quienes les siguen creen haber encontrado el paraíso, pero descubren que el infierno son los demás.
El talento reunido a nivel técnico y actoral no es suficiente para rescatar a Eden, un despropósito narrativo que acusa graves fallas tonales y un ritmo tedioso que saca al espectador de la experiencia cinematográfica con facilidad. Todo esto como consecuencia de un guión plomizo firmado por Noah Pink que no logra definir una línea coherente para la historia y entrega una mezcla de géneros irregular a todas luces en donde nada parece funcionar.

Cartel de la cinta
Cuando la trama apuesta por el drama, resulta demasiado tibia, cuando quiere ser un thriller histórico y agregar capas de intensidad se vuelve exagerada en demasía y en los tramos que intenta introducir un componente satírico con capas de humor negro la propuesta se pierde por completo y resulta rocambolesca en el peor de los sentidos.
La recreación de los sucesos históricos tampoco funciona como debería ya que al buscar alejarse de los clichés típicos de las cintas biográficas termina por convertir el relato en un cóctel de estilos de lo más desconcertante con secuencias contemplativas que dan lugar a otras más frenéticas pero insustanciales e interacciones entre personajes que se sienten repetitivas y no aportan mucho a la hora de avanzar la acción. De esta manera, las intrigas y traiciones de los habitantes de Floreana pierden sustancia y devienen en una sucesión de enfrentamientos caricaturescos, dejando pasar la oportunidad de aportar reflexiones interesantes sobre la condición humana, la avaricia y el hambre de poder, algunos de los temas que Eden intenta abordar pero no consigue hacerlo de la manera apropiada.
Peor aún, no hay una exploración concisa del periplo psicológico que sufren los personajes, con lo que el desarrollo de los mismos se ve lastrado por ese aspecto, con la excepción de Margret (Sydney Sweeney) que logra adquirir una dimensión más significativa que los demás.
Tráiler de Eden (2025)
Para su tramo final, Eden revela el cruento crimen que tuvo lugar en la isla y establece el destino de los protagonistas con un epílogo que intenta dar fuerza a los acontecimientos pero sabe a poco considerando el escueto desarrollo y la mala ejecución de su otrora fascinante historia real. Una oportunidad perdida.
Otro aspecto que decepciona es su reparto lleno de grandes estrellas a las cuales desaprovecha en su mayoría y reduce a personajes sin alma ni interés claro. La única que logra hacer un buen trabajo es la actriz Sydney Sweeney que se adentra en el rol de Margret con una interpretación sutil y llena de matices sorprendentes que se van revelando a medida que avanza la historia. Una labor que podría catapultarla a la próxima temporada de premios si estuviera al servicio de una buena cinta, cosa que lamentablemente no sucede aquí.
El resto del plantel no consigue dejar la misma impresión y oscila entre intérpretes subutilizados como es el caso de Daniel Brühl y Vanessa Kirby o el bajo nivel que presentan un errático Jude Law en una sobreactuación constante que se siente como una parodia del personaje interpretado por Harrison Ford en La costa de los Mosquitos (1986) y Ana de Armas en una interpretación excesivamente caricaturizada como la Baronesa Eloise Bosquet que se perfila como posible candidata a los Premios Razzie entre lo peor del año. Ni hablar de Toby Wallace y Felix Kammerer como los amantes de la Baronesa, directamente irritantes en sus participaciones.
En el plano técnico poco se le puede reprochar a Eden, ya que nos encontramos ante una película muy cuidada a nivel visual con un diseño de producción impecable que recrea el ambiente de Floreana y las Islas Galápagos en la Costa Dorada de Australia y la suntuosa fotografía de Mathias Herndl con grandes planos generales de los espectaculares paisajes y una tendencia a crear atmósferas interesantes que desgraciadamente se pierde en el ámbito narrativo.
El vestuario diseñado por Kerry Thompson recrea con fidelidad la vestimenta de los pobladores de Floreana y el diseño sonoro captura el ambiente natural y los estallidos de violencia con solvencia, mientras que la música de Hans Zimmer es evocativa y contiene pasajes de gran espectacularidad en un alarde técnico que se configura como la mejor baza de Eden.
En conclusión, Eden es una propuesta fallida que ahoga sus puntos más fuertes en un mar de complicaciones narrativas y cambios de tono bizarros que la posicionan como una de las peores cintas del año y la más decepcionante dentro de la filmografía de Ron Howard.
Ficha técnica:
Eden (2024)
- Estados Unidos
- Duración: 129 min.
- Dirección: Ron Howard
- Guión: Noah Pink
- Música: Hans Zimmer
- Dirección de fotografía: Mathias Herndl
- Productora: Imagine Entertainment
- Distribuidora: Vertical
- Género: Drama histórico. Thriller. Comedia satírica
