Stanley Kubrick: Biografía, estilo y películas

Todo amante del cine sabe quién es Stanley Kubrick, o al menos ha visto alguna de sus películas. Stanley Nació el 26 de julio de 1928 en la ciudad de Nueva York. Siendo todavía adolescente, trabajó como fotógrafo para la revista Look antes de adentrarse en el mundo del cine en la década de 1950.

Dirigió varias de las películas más influyentes del cine, films como: Espartaco (1960), Lolita (1962), La naranja mecánica (1971), 2001: Odisea del Espacio (1968), El resplandor (1980) o La Chaqueta metálica (1987).

Kubrick murió en Inglaterra el 7 de marzo de 1999 antes de terminar el montaje de la que sería su última película Eyes Wide Shut (1999). Si quieres conocer más sobre la vida, el cine o sobre las películas de este afamado director: sigue leyendo.

Biografía de Stanley Kubrick

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Autorretraro de Kubrick

Creció en el Bronx (Nueva York). El cineasta provenía de una familia de orígenes judíos; siendo más exactos, originaria de la Europa Central. Su padre trabajaba como médico y su madre era ama de casa. De niño apenas fue a las clases, incluso eran iguales su registro de asistencia como el de ausencias. Esto era debido en parte por problemas con sus compañeros que lo tachaban como un chico “raro y marginado”. Según sus palabras:

«Nunca aprendí nada en la escuela, y nunca leí un libro por placer hasta los 19 años».

Debido a su incesante fracaso académico, su padre le intenta meter a los doce años en el mundo del ajedrez. Según el crítico francés Michel Ciment, el ajedrez le sirvió a Kubrick para aprender del rigor matemático de las intrigas, de la visión de la vida como un trayecto que hay que recorrer evitando el error fatal y la afición por la especulación abstracta.

Tras el fracaso académico, intentó dedicarse a oficios más creativos como la música o la fotografía. 

Esta última faceta le permitió convertirse en un prometedor como fotógrafo para el periódico de su escuela y, a los 16 años, comenzó a vender sus fotos a la revista LookLa primera foto que le vende a la revista Look fue a cambio de 25 dólares. Un año después, fue contratado como fotógrafo para dicha revista. La fotografía le permitió a Stanley Kubrick empezar a entender ciertos conceptos que marcarían determinantemente su manera de rodar sus películas; la importancia del encuadre o la disposición de los elementos en el plano, buscando calculadas simetrías así como la propia plástica de la imagen. 

Por lo cual podríamos decir con esto, Kubrick entendió y asimiló a través de la fotografía, como podría sugestionar al espectador a través de la imagen, ciertas emociones e ideas, que fueran más allá de la propia trama. Pronto, comenzó a llamarle la atención todo lo relacionado con el séptimo arte y se adentró en el mundo del cine explorando los entresijos del lenguaje cinematográfico, gracias a su conocimiento previo de fotografía.

A inicios de la década de 1950 empezó a rodar sus primeros cortometrajes. Estos cortometrajes eran documentales y estaban financiados por amigos y familiares. Tras esas primeras pruebas, fue en 1953 cuando dirigió, editó, sonorizó y fotografió su primer largometraje: el drama militar de 1953 Fear and Desire (Miedo y deseo): aunque el guion fue llevado a cabo por Howard Sackler. Como suele pasar en la gran mayoría de realizadores, la ópera prima de Stanley Kubrick le sirvió para hacerse aún más con el medio y demostrarse a sí mismo, que podía llevar a cabo largometrajes.

Fue dos años después de su ópera prima, cuando Kubrick estrenaría su segundo largometraje titulado El beso del asesino (1955). En esta ocasión, Kubrick volvió a trabajar junto a Howard Sackler, pero está vez escribiendo conjuntamente el guion de la cinta. A pesar de ser una película más brillante que su antecesora, fue una película olvidable de la que el mismo Kubrick renegaba. Un año después de El beso del asesino (1955), el director estrenó la primera película que le puso en boca de todos, llamada Atraco perfecto (1956); adaptación cinematográfica de la novela “Clean Break” escrita por Lionel White. 

Aquí ya empezamos a ver un dominio más predominante de Kubrick a todos los niveles, tanto a nivel visual como en la propia narrativa cinematográfica. Kubrick adaptó la novela junto al guionista Jim Thompson. Esto es algo que sería un leitmotiv posteriormente en su carrera; es decir, la gran mayoría de las obras de Kubrick, son adaptaciones literarias que el propio director encontraba fascinantes. En 1957, Stanley Kubrick estrena una de sus grandes obras maestras, que sería nada más y nada menos que Senderos de gloria (1957); adaptación cinematográfica de la novela de Humphrey Cobb, que llevaba el mismo título. Una película que marcó un antes y un después en la carrera del cineasta. Protagonizada por el gran Kirk Douglas, la película destaca por su gran mensaje antibélico y de la gran dirección de Kubrick, para retratar de una manera excepcional, la vida de los soldados dentro de las trincheras.

Escena ‘Senderos de Gloria’ (1957)

En 1960, Kubrick siguió trabajando con Kirk Douglas, en este caso para Espartaco (1960); adaptación de la novela de Howard Fast, que llevaba el mismo título. En esta ocasión, Kubrick no participó en la adaptación de guion de la película, dejándola en manos del guionista Dalton Trumbo. Uno de los péplum más icónicos de la historia del cine junto a Ben-Hur (1959), que a diferencia de la segunda está se enfocaba más en enaltecer el espíritu de libertad del individuo, sin incluir elementos religiosos de por medio. 

En 1962, Stanley Kubrick llevó a la gran pantalla una de las obras literarias más reconocidas y al mismo tiempo polémicas del siglo XX. El guion de Lolita (1962), corrió a cargo del mismo escritor de la novela, Vladimir Nabokov. Una película que no llega a la brillantez de la novela, pero que consigue entusiasmar con su gran puesta en escena. En el año 1964 en plena Guerra Fría, Kubrick realiza una de las grandes joyas de su cine, titulada ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964); adaptación de la novela “Red Alert” del escritor Peter George, que a su vez participaría como coguionista de la adaptación cinematográfica. Un largometraje que dejará para la posteridad, la inmensa interpretación múltiple realizada por el grandioso Peter Sellers.

Escena ‘¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú’ (1964)

2001: Una odisea en el espacio.

Cuatro años más tarde, Kubrick llevaría a cabo su obra cumbre como realizador, la inigualable e icónica 2001: Una odisea del espacio (1968); adaptación de la novela de ciencia ficción de Arthur C. Clarke, que también como pasó en las obras previas, participó como coguionista de la película. Película que fue un auténtico milagro cinematográfica debido a su rompedora puesta visual, que marcó un antes y un después en el género de la ciencia-ficción.

En este film, Kubrick se ocupó de la producción durante años. Tareas que fueron desde la co-escritura del guión con Arthur C. Clarke hasta el trabajo en los efectos especiales, y por supuesto, la dirección.

Aunque la película fue un éxito enorme, su primera proyección pública no lo fue tanto. El público asistente abandonó la sala con abucheos y pitos. Curiosamente, este hecho fue solo puntual. La película tuvo una gran cobertura mediática e incluso se mantuvo en algunos cines más de 4 años después de su estreno.

Stanley kubrick películas una odisea 2001
Fotograma de '2001: Una odisea en el espacio

En 1971, Kubrick cambio de rumbo con respecto a la carrera que estaba realizando como director hasta aquel entonces. La naranja mecánica (1971) fue un largometraje basado en la novela de Anthony Burges en la que preponderaba un espíritu muy nihilista. Su estética pop-art es reconocible aún a día de hoy, que se vio inspirada en la moda londinense de Candem de la década de los setenta. Una película que contiene mucha violencia tanto física como emocional, haciendo de este film una auténtica locura visual.

Tres años después, Kubrick haría uno de los trabajos estéticamente más logrados y que no recibió en su día tanta atención como otra de sus obras. Barry Lyndon (1975) fue otra adaptación cinematográfica de la novela de William Thakera; en esta ocasión, Kubrick se encargó  de adaptar íntegramente el guion de esta novela de época. Era tal la obsesión de Kubrick por la perfección, que fue totalmente grabada con luz natural; usando velas cuando no había luz natural. También se encargó de  aprobar personalmente, cada uno de los trajes para los miles de extras de las escenas de batalla. 

Cinco años después, Kubrick probó suerte con el género de terror. El resplandor (1980), película calificada por muchos como la más terrorífica de la historia del cine de terror y que llevó a sus actores al límite; hizo que Jack Nicholson repitiera 134 veces una escena. La película está basada como es bien conocido en la novela de Stephen King; autor que manifestó constantemente su rechazo ante la adaptación de Kubrick. 

Siete años después, Kubrick vuelve a la carga con una película de cine bélico, con La chaqueta metálica (1987); adaptación cinematográfica de la novela “The short-timers” de Gustav Hasford. Si la comparamos con Senderos de gloria (1957), esta pone en manifiesto un cambio radical en la mirada del director hacia la guerra. 

Escena de ‘El resplandor’ (1980)

En Senderos de gloria (1957) Kubrick seguía manteniendo cierta fe en el hombre, mientras que en La chaqueta metálica (1987) se vuelve totalmente cínico y nihilista. Stanley Kubrick murió mientras dormía después de sufrir un ataque cardíaco en su casa de Childwickbury Manor, Hertfordshire, Inglaterra, el 7 de marzo de 1999, horas después de entregar al estudio una copia de lo que sería su última película, Eyes Wide Shut (1999). La conocida como “la película maldita”, protagonizada por Nicole Kidman y Tom Cruise.

Características y temáticas de su cine

Kubrick consiguió tener a lo largo de su carrera cinematográfica, su propio estilo a la hora de hacer cine. Si se puediera sintetizar en uno a varios conceptos su estilo diríamos que es «arriesgado y particular«, un estilo que cambió la forma de mirar el cine.

Su forma de rodar está presente en cada plano, en cada movimiento de cámara, en las angulaciones, en lo meticuloso y lo estético de la composición (el encuadre, la iluminación, la fotografía). Son planos muy fotográficos y bellos, llevados a la máxima perfección buscando siempre la simetría y el equilibrio.

“Innovar es ir hacia delante, sin dinamitar el pasado”

Stanley Kubrick

Stanley kubrick biografía

Fotograma ‘La Naranja mecánica’ (1971)

Temática de su cine:

Stanley Kubrick fue un director que no se centró en un tema o género cinematográfico. Dentro de la amplia gama de géneros que abordó tenemos: ciencia ficción, películas bélicas, policíacas, películas de terror, dramas de época o películas sobre sexo.  Como punto de encuentro en sus temáticas, el director le gustaba hacer uso de contrastes: el amor y el odio, el sexo y la violencia, el deseo y el miedo… todos estos contrapuntos siempre relacionados con la existencia y las relaciones sociales de los seres humanos con un último mensaje crítico.

Reinventar los géneros:

Kubrick mezcló géneros cinematográficos prexistentes de manera consistente, pero haciendo de ese resultado híbrido, algo totalmente particular y personal como autor. Pongamos algunos ejemplos para explicar esta característica, del cine de Stanley Kubrick. 

  • Lolita (1962): Cine Negro + Melodrama + Romántico.
  • ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964): Comedia + Cine Bélico + Espías.
  • La naranja mecánica (1971): Ciencia ficción + Terror + Comedia negra.
  • Eyes Wide Shut (1999): Thriller + Terror + Cine erótico.

La decrepitud humana:

Kubrick fue acentuando esta percepción con el paso de los años; algo de lo que hemos hablado anteriormente, al hacer referencia de sus dos obras bélicas. Esta decrepitud que es notoria en la mayoría de sus películas, viene dada de una irracionalidad que les va consumiendo poco a poco. Quitando Besos del asesino (1953) y Senderos de gloria (1957), Kubrick siempre ha envuelto a sus historias de cierto realismo totalmente apesadumbrado; ya que para él, el mundo era un lugar hostil y deshumanizado en el que no había cabida para la esperanza a largo plazo.

Violencia a raíz de la incomprensión:

Esa irracionalidad de la que hablábamos, es el factor que hace que sobresalga la violencia en los personajes del cineasta. La violencia está asociada con el miedo que los seres humanos padecemos y que normalmente suele manifestarse, cuando somos incapaces de saber a lo que nos enfrentamos. En ese sentido, Kubrick creó personajes muy desquebrajados que acababan por ser autodestructivos.

Predominio de la sátira:

Kubrick tenía un sentido del humor muy particular y lo dejaba entrever en todas sus películas. Es como si dentro de ese nihilismo tan marcado en su filmografía, hubiera cabida principalmente para la sátira y lo esperpéntico; puede que el ultimo alivio narrativo, que estuviera en su mano para no caer en un total y absoluto pensamiento pesimista. Podemos ver esto, en películas como ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964), con el icónico personaje de Dr. Strangelove interpretado por Peter Sellers. Otro claro ejemplo lo tenemos en La chaqueta metálica (1987) cuándo el escuadrón va tatareando una marcha militar, en la que tiene como protagonista de la letra a Mickey Mouse.

Escena de ‘La Chaqueta Metálica’ (1987)

La importancia de lo simbólico:

En el cine de Stanley Kubrick, lo simbólico siempre adquiría una gran dimensión. Ese perfeccionismo que tanto se habla del director, hacía que cada plano fuera rodado con un motivo claro; es decir, Kubrick nunca hacía escenas o secuencias de relleno, creía que absolutamente todo tenía que estar contando y acompañando al espectador que estuviera viendo la película, en todo momento. Tenemos un ejemplo perfecto en la escena del ritual de Eyes Wide Shut (1999); quizás una de las escenas más discordantes, confusas y simbólicas que haya filmado el cineasta. 

Entre las máscaras que todos usan, hasta la presentación cada vez más extraña de la liberación sexual y / o la trampa, Kubrick nunca explica abiertamente lo que está sucediendo realmente en esa escena, o lo que se supone que significa esa escena en el contexto de su película; no obstante, eso no quiere decir que este ahí arbitrariamente. Kubrick desafiaba al público a pensar por sí mismos, a analizar la película y a ser tan narradores como él y por ende tan participes del film.

Stanley Kubrik: Estilo formal de su cine

Dentro del estilo formal de director se pueden distinguir varias etapas. En sus inicios, su estética está claramente influenciada por la forma clásica, supeditada a los géneros y estilos de la época. Por lo tanto vemos a un Kubrick muy encorsetado y limitado por los cánones que se ve obligado a seguir. Aunque es ya en esta época cuando se comienza a formar su estilo como director-autor. En estos atisbos de estilo podemos ver su obsesión por el punto de fuga central, lo que le da al encuadre mucha estabilidad y simetría. Esta obsesión por la composición fotográfica se debe a su formación como fotógrafo. 

Poco a poco va conformando su estilo propio, cada vez más va realizando largos travellings muy novedosos para la época como en el caso de El resplandor (1980). En esta película Kubrick se convirtió en uno de los pioneros en utilizar la steadycam (un estabilizador que permite hacer movimientos muy rápidos sin brusquedades). Con la steady, mostraba planos similares al punto de vista subjetivo del personaje o planos más reales en la persecución de los personajes.

Escena steadycam en ‘El resplandor‘ (1980)

Otro de los recursos más utilizados por el cineasta eran los primeros planos, utilizados sobre todo en los momentos más dramáticos del argumento. Un ejemplo son los primeros planos de Alex cuando es torturado en La naranja mecánica (1971).  

Como director ganó fama de ser muy perfeccionista y estricto con los actores, llevándolos a límites extremos. Se recuerdan numerosos abusos en cuanto a las repeticiones de tomas. Un ejemplo es en La naranja mecánica (1971), donde hizo repetir la escena donde bajan al escritor por las escaleras 53 veces porque no le gustaba como estaba actuando un actor. Su actitud perfeccionista no solo se limitaba a la dirección de actores, sino que abarcaba a todos los departamentos de la producción y postproducción de sus películas. Por ejemplo, trabajaba codo con codo con el montador e imponía su visión particular y estructurada. Era super meticuloso con la elección del momento del corte y la forma en la que se unían los planos (fundidos constantes, cortes con planos similares en cuanto a simetría…). 

Otro de los rasgos principales del estilo que podemos ver en las películas de Kubrick es su empleo de la música. A diferencia de otros directores de cine que utilizan la música como un intensificador de las emociones y sentimientos, Kubrick optó por usar la música como una parte fundamental y significativa de sus películas. La música es un elemento muy importante el films como 2001, y de hecho es necesaria para lograr comprender la película mediante la música de Strauss Así habló Zaratustra. En cuanto al tipo de música utilizada, Kubrick usó casi siempre autores de música clásica, ya fueran clásicos o contemporáneos. Música de compositores como Ligeti, Penderecki, Händel o Schubert, entre otros. 

Además, cuando no utiliza música instrumental, la letra siempre tienen valores significativos. Un ejemplo de ello se da en la película ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú (1964). En esta película, realizada en plena Guerra Fría, en su final apocalíptico aparece una canción con una letra premonitoria de que será el fin del mundo para todos: “We’ll meet again / Don’t know where, don’t know where”.

Escena final de ‘¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú‘ (1964)

Cineastas que influyeron en el director

Max Ophuls:

Kubrick fue influenciado por los estilos de travellings, que abundaban en las películas de Ophüls. Las dos películas en las que podemos observar está influencia clara de Max Ophüls en Kubrick, serían Senderos de gloria (1957) y 2001: Una odisea del espacio (1968); ya que en las dos, podemos observar un seguimiento de cámara continuado, como si no existiesen muros que franquear. Kubrick señaló esta característica de Ophüls, cuando le preguntaron por El placer (1952); la película favorita de Kubrick. 

«La cámara atravesaba todas las paredes y todos los pisos».

Stanley Kubrick 

Según el historiador de cine John Wakeman, el propio Kubrick aprendió de la técnica cinematográfica del director Anatole Litvak, cuando era su asistente, y cuyo trabajo estaba repleto de seguimientos de cámara y panorámicas, muy del estilo de Max Ophüls.

 

Ingmar Bergman:

Kubrick sentía absoluta devoción por Ingmar Bergman, tanto es así que le escribió una carta haciéndole llegar su completa admiración por su cine. Lo que más le fascinaba del maestro sueco, era su gran capacidad para capturar la condición humana y adentrarse en lo más recóndito del individuo. A continuación, os dejamos la letra que Kubrick escribió a Bergman el 9 de Febrero de 1960 y que por lo poco que se sabe, Bergman nunca llegó a respondérsela: 

Querido Sr. Bergman, 

Sin duda usted ha recibido el suficiente reconocimiento y éxito alrededor del mundo para hacer esta nota totalmente innecesaria. Pero para lo que sea que valga, me gustaría añadir mi alabanza y gratitud como director y colega por la contribución brillante y sobrenatural que ha hecho al mundo con sus películas (nunca he estado en Suecia así es que nunca he tenido el placer de ver su trabajo en el teatro). 

directpr Ingmar Bergman

Ingmar Bergman

Su visión de la vida me ha conmovido profundamente, mucho más profundamente de lo que jamás he sido conmovido por cualquier otra película. Creo que es el mejor cineasta trabajando en el momento. Más allá de esto, permítame decirle que nadie lo ha superado en la creación de estados de ánimo y atmósferas, en la sutileza de las actuaciones, la evitación de lo obvio, la veracidad y la integridad de la caracterización. 

A esto hay que añadir todo lo que entra en la realización de una película. Creo que ha sido bendecido con actores maravillosos. Max von Sydow, Ingrid Thulin viven ávidamente en mi memoria, hay muchos otros en su compañía de actuación cuyos nombres se me escapan. Le deseo a usted y a todos ellos la mejor de las suertes, y buscaré con entusiasmo cada una de sus películas. 

Atentamente, 

Stanley Kubrick

Vsevolod Pudovkin:

Stanley Kubrick realmente hizo la transición de la fotografía al cine después de leer Técnicas de cine” de Vsevolod Pudovkin. Pudovkin fue un director de cine, guionista y actor ruso que desarrolló influyentes teorías del montaje. Las obras maestras de Pudovkin a menudo se contrastan con las de su contemporáneo Sergei Eisenstein, pero mientras que Eisenstein utilizó el montaje para glorificar el poder de las masas, Pudovkin prefirió concentrarse en el coraje y la resistencia de los individuos. A continuación, les pondremos un fragmento de una entrevista que concedió Stanley Kubrick a la revista “Rolling Stone” donde habla de Pudovkin y el montaje: 

Entrevistador: Ha citado a Pudovkin en el sentido de que la edición es la única forma de arte original y única en el cine. 

Stanley Kubrick: Creo que sí. Todo lo demás proviene de otra cosa. Escribir, por supuesto, es escribir, la actuación proviene del teatro y la cinematografía proviene de la fotografía. La edición es exclusiva de la película. Puedes ver algo desde diferentes puntos de vista casi al mismo tiempo, y crea una nueva experiencia. Pudovkin da un ejemplo: ves a un chico colgando un cuadro en la pared. 

De repente ves que sus pies resbalan; ve que la silla se mueve; ves que su mano baja y la imagen se cae de la pared. En esa fracción de segundo, un tipo se cae de una silla y lo ves de una manera que no podrías verlo de otra manera, excepto a través de la edición. Los comerciales de televisión lo han descubierto. Deje el contenido fuera de él, y algunos de los ejemplos más espectaculares de arte cinematográfico se encuentran en los mejores comerciales de televisión.

Referencias

  • Alejandro G. Calvo. (2021, 13 febrero). Stanley Kubrick | CINE A QUEMARROPA [Archivo de vídeo]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=gjqOFVurKXk&t=3550s 
  • La carta que le escribió Stanley Kubrick a Ingmar Bergman. (2015, 2 septiembre). Recuperado 14 de marzo de 2021, de http://cinefilosdelmundocdm.blogspot.com/2017/04/carta-de-stanlet-kubrick-para-bergman.html