Crítica de ‘The Gentlemen: Los señores de la mafia’

Crítica de ‘The Gentlemen: Los señores de la mafia’

Guy Ritchie vuelve a las calles

the gentleman crítica 2019

Póster internacional de la película

Este fin de semana se ha estrenado en los cines españoles The Gentlemen: Los señores de la mafia, la vuelta del director inglés Guy Ritchie al cine negro y en especial al mundo criminal inglés, que le lanzó a la fama a principios de los 2000 con títulos como Lock & Stock y Snatch. Cerdos y diamantes, en las que con un montaje acelerado, humor y violencia con el que consiguió hacerse un hueco en el mundo del cine. 

Este filme con un reparto estelar y encabezado por Matthew McConaughey, Charlie Hunnam, Colin Farrell y Hugh Grant, cambia los mafiosos de poca monta por capos de la mafia, un cambio de aires que no le quita frescura y gracia a la película. 

Una película que se centra en la venta del imperio del trafico ilegal marihuana de Mickey Pearson (Matthew McConaughey), un narcotraficante americano afincado en Reino Unido a Matthew Berger (Jeffrey Strong), un multimillonario americano y de los problemas que se genera en torno a la venta entre Pearson, las tríadas y Big Dave (Eddie Marsan), un editor de un tabloide británico que quiere vengarse de Pearson. 

Este argumento sirve de guía en una historia con varias subtramas y giros al puro estilo de Guy Ritchie, que se ha actualizado e incluso incluye un guiño a Black Mirror y en el que tienen cabida las redes sociales, el mundo del cine, el sensacionalismo periodístico o el espionaje. 

Temas que se ven encarnados en Fletcher, un detective interpretado por Hugh Grant que es contratado por Big Dave y visita a Ray (Charlie Hunnam), segundo de Mickey Pearson, en su casa y que su conversación sirve de canal el avance de la historia, unos personajes con una relación de amor y odio que aporta comedia a la historia. En la película destacan las actuaciones de Matthew McConaughey que recuerdan a Brad Pitt en Snatch. Cerdos y diamantes en la forma que encaja el director a un actor americano en este mundillo tan inglés, Hugh Grant interpretando a un investigador sarcástico y mordaz, Charlie Hunnam como el segundo de Pearson y Michelle Dockery como Michelle Pearson, la esposa de Mickey que gestiona un taller de deportivos de alta gama en que la mayoría de las trabajadores son mujeres.

Fotograma de la película.

Por otro lado, esta película destila clase, porque ya no se trata de una historia de matones en busca de hacer dinero fácil, ahora son señores en busca de grandes negocios, gente que vive en mansiones y se puede permitir un whiskey de 1500 libras la botella, pasando gente que va vestida en chándales a trajes de sastre, aunque está la excepción a esta regla es Coach (Colin Farrell) y los “Toddlers” que van en chándal y viven en pisos sociales. 

Este mundo criminal recuerda a clásicos del género como El Largo Viernes Santo de John Mackenzie y Asesino Implacable de Mike Hodges que se ve complementados por los chavs (lo que vienen siendo canis), como se ven en los Toddlers, unos jóvenes entrenados por el personaje de Farrell que a sus espaldas graban sus peleas y las cuelgan en internet, los Lords ingleses que colaboran con Pearson en su negocio, una clase aristocrática en decadencia que se mantiene a duras penas y la Tríada, la mafia china, que en esta historia se presenta como los antagonistas estando encabezados por Dry Eye (Henry Golding). 

En conclusión, The Gentlemen: Los señores de la mafia nos presenta una propuesta renovada de las formas de Guy Ritche en el que los mafiosos ya no buscan dar un golpe, sino inversiones.

“Solo hay una regla en la jungla: cuando el león tiene hambre, ¡come!”

Por PJ Martinez

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