Crítica de Robot Dreams (2023): reseña y opinión

“La gran película de animación del año”

Puntuación ⭐⭐⭐⭐✪ (4,5/5)

Crítica de Dani Jiménez (@rosebudshears)

Robot Dreams es una película de animación española, dirigida por Pablo Berger;  película que adapta la novela gráfica homónima de Sara Varon. Esta cinta nos relata la amistad que surge entre un perro y un robot en la Manhattan antropomórfica  de los años 80. Siendo una película de animación muda, donde Berger sólo se vale de la banda sonora, Robot Dreams es una película con mucho corazón y que sabe muy bien retratar las relaciones interpersonales que llegamos a tener a lo largo de nuestras vidas, y como esas pueden verse truncadas por los devenires de nuestra propia existencia.

La película vio la luz en el pasado Festival de Cine de Cannes, y a partir de ahí ha estado presente en innumerables Festivales de Cine Internacional de primera línea, como el de Toronto o el de Sitges. Además, recientemente ganó el Premio del Cine Europeo a Mejor Película de Animación, y también se ha alzado con cuatro nominaciones para la próxima edición de los Goya.

Robot Dreams se estrenó el pasado miércoles 6 de diciembre en las salas de cine.

Sesión para niños y adultos

Robot Dreams tiene algo muy genuino y verdadero en su propia concepción, manteniendo una sencillez que es arrebatadoramente bella.

Crítica de Robot Dreams opiniones

Póster de la cinta

No es fácil hacer una película de animación de este tipo, con este ritmo no tan acelerado como quizás podamos ver en la mayoría de películas de animación estadounidenses, y en la que encima no se habla en ningún momento de la película. ¿Se puede ser capaz de hacer una película de animación muda, que consiga entusiasmar tanto al público infantil como al adulto? Creo que Pablo Berger lo ha conseguido con creces en esta película.

Es una película que rebosa sencillez, pero que a la vez tiene una hondura que hace que necesites un revisionado de ella para ser consciente de todo el imaginario que hay puesto en el film. Hay una cantidad de referencias de la cultura pop de los años ochenta que uno se vuelve totalmente fascinado, con una animación que resulta preciosísima desde esa sencillez, valga la redundancia.

La gente que nos marca

Yendo un poco al corazón de la película, Robot Dreams es una película que esboza una mezcolanza que va desde la melancolía de aquello que uno siente perdido, hasta las ilusiones renovadas que también trae consigo el paso del tiempo. Es una película en ese sentido como la vida misma, porque sí que podríamos decir que es una gran oda a la amistad la que tienen este perro y robot, pero sobre todo, trata sobre como uno lidia con esa amistad cuando vive mayormente en el recuerdo.

Creo que hay cierta ambigüedad en torno a lo que se quiere retratar a través de esa relación de los dos personajes a nivel metafórico, ya que bien podría tratarse de una amistad o de una relación homosexual.

Tráiler de Robot Dreams (2023)

Ya sea que esa ambigüedad resulte extraña para algunos en un primer momento, o que para otros pase totalmente desapercibida, la verdad que es una buena decisión el mantenerla en ese punto (sin saber si esto también pasaba en la novela de Sara Varon), porque tampoco hace falta que el director justifique las acciones y la relación que entablan los protagonistas de la cinta, más allá del amor y cariño desmedido que se procesan.

La metaficción de la cinta

Otro aspecto que me vuelve loco de Robot Dreams, es como se vale de las infinitas posibilidades que ofrece la animación, para poder ofrecer al espectador algo visualmente sorpresivo y que apuntale de mejor manera la estructura narrativa que le quiere dar a la trama. La manera que tiene de plasmar en pantalla las ensoñaciones de ellos dos, se lleva a cabo de una manera totalmente excepcional e ingeniosa; algo que creo que no estaba en la novela de Sara Varon. Una forma totalmente metaficcional, de no solo adentrarnos en la psique de los personajes  y casi palpar todas las emociones que están viviendo, sino que también reflexiona sobre la propia existencia de ellos dos y sobre sus distintas realidades.

Juega continuamente con ese juego de espejos del que somos cómplices los espectadores con lo que vemos proyectado en la pantalla. Hay una escena en concreto en el que lo muestra de una forma bellísima, haciendo un homenaje a una de las películas clásicas de Hollywood más importantes de la historia. Pero además, como está ambientada en esa década de los ochenta donde la televisión era igual o más importante que el cine para el ciudadano de a pie, también se recrea en sus formas a nivel de encuadres y de composición de planos.

Conclusión:

Robot Dreams es una película de animación que cautivará tanto al niño que vaya a verla, como al adulto que le acompañe, en una de las películas de animación más cautivadoras que se han realizado en estos últimos años. El universo antropomórfico que retrata es fascinante y qué decir de la relación tan bella como desoladora que acaban manteniendo este perro y este robot en la Manhattan de la década de los 80. Estamos ante una película tremendamente especial de nuestro cine, en la que Pablo Berger nos abruma a base de humanidad y emoción contenida. Un bello canto a lo que supone vivir, amar y ser amado.

Ficha técnica:

Robot Dreams (2023)

  • España
  • Duración 102 min.
  • Dirección: Pablo Berger
  • Guion: Pablo Berger. Novela gráfica: Sara Varon
  • Música: Alfonso de Vilallonga
  • Dirección de fotografía: Animación
  • Productora: Coproducción España-Francia; Arcadia Motion Pictures, Noodles Production, Les Films du Worso, RTVE, Movistar Plus+
  • Género: Animación

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