Crítica de Mantícora (2022)

Crítica de Mantícora (2022) de Carlos Vermut

“Una experiencia perturbadora”

Puntuación ⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)

Rara vez se sale de una sala de cine de la forma en la que se sale tras ver Mantícora de Carlos Vermut. El director madrileño teje con maestría una película muy dura, repulsiva, vomitiva… un viaje a los deseos más oscuros de la psique humana, adentrándose dentro del monstruo que todos, en mayor o en menor medida tenemos dentro.

Muchos saldrán totalmente horrorizados debido al tema tan tabú del que trata, y el hecho de poner al protagonista en el centro e intentar que el espectador empatice con él, es una experiencia que muchos detestarán. Vermut escribe con maestría un guion denso, de apariencia simple pero con una construcción de personajes espectacular, dotando tanto al protagonista Julián (Nacho Sánchez) como a la protagonista femenina, Diana (Zoe Stein), de capas y capas de vida interior y background.

Del mismo modo, tanto Nacho Sánchez como Zoe Stein hacen dos actuaciones hipnóticas. Nacho Sánchez logra con su interpretación transmitir a los espectadores toda esa tristeza y soledad de su personaje. Ya estuvo nominado al Premio Goya al mejor actor revelación por Diecisiete (2019) y posiblemente estará (debería estar) nominado a la de mejor actor protagonista de la siguiente edición de los Goya.

Crítica de Mantícora de Carlos Vermut

Póster de Mantícora

Porque en Mantícora nada sobra: los silencios punzantes, las miradas, los gestos… todo está hilvanado y tiene un por qué, desde la escena en la sala de las pinturas negras de Goya, hasta una conversación entre amigos sobre videojuegos. Sin embargo, Vermut dice más cuando no dice nada. Lo que no se ve, se siente y se sufre más que lo que se ve. En este sentido, es clave uso tan delicado del fuera de campo, que ya utilizó en la fascinante Magical Girl (2014)En esta ocasión utiliza la realidad virtual y oculta los actos deplorables del protagonista en algo que solo él ve, pero todos sentimos y sufrimos a través de los gestos que Julián hace. Es esa sutileza en las escenas, el mostrarse cero explícito, unido al hecho de que los actos se produzcan en una realidad virtual, da pie a la construcción catártica que vamos a sufrir. 

Una vez que el director nos hace saber el monstruo que hay en Julián, intenta meter al espectador en un juego moral. Desarrolla un viaje donde el monstruo muestra su versión más humana, intenta mostrar que lo que necesita Julián es amor y sentirse querido. Un asunto muy interesante y en el que gira todo es que el monstruo es lo que se intuye, Julián es un monstruo en el ciberespacio, no en la vida real.

Es en ese espacio no real, donde da pie a su perversión. Y es por ello, que vive atormentado en la vida real, con continuos ataques de ansiedad, ya que existe esa batalla entre lo perverso de sus deseos y la lucha que interna que experimenta para zafarse de ellos.

Crítica de Mantícora 2022

Es un debate que nos hacemos también como espectadores, ¿Es totalmente un hecho de impunidad si se comete un asesinato en un videojuego y no en la vida real? ¿Entonces por qué nos detesta tanto los actos que hace Julián, si no son en la vida real?

En definitiva, Mantícora es una película precisa, sensible, repugnante, brutal… Carlos Vermut muestra todo su potencial como cineasta y guionista, un relato perverso y perturbador con un gran control del ritmo cinematográfico, de los silencios y de la dirección de actores.

Crítica escrita por Antoine LaGuerre

Ficha técnica:

Mantícora (2022)

  • España
  • Duración 115 min.
  • Dirección: Carlos Vermut
  • Guion: Carlos Vermut
  • Dirección de fotografía: Alana Mejía González
  • Productora: Aquí y Allí Films, BTeam Pictures, RTVE, Movistar Plus+, TV3, ICAA, Crea SGR
  • Género: Thriller psicológico

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