Crítica de ‘Los Europeos’ (2020) de Víctor García León

Crítica de ‘Los Europeos’ de Víctor García León

Europa no empieza en los Pirineos

Puntuación ⭐⭐⭐⭐✪ (4/5)

Víctor García León vuelve a Málaga con Los Europeos, adaptación de una novela de Rafael Azcona homónima que protagonizan Raúl Arévalo y Juan Diego Botto. La película, una coproducción hispanofrancesa, cuenta con la participación de Stéphane Caillard, Carolina Lapausa y Boris Ruiz. En Los Europeos, Arévalo interpreta a Miguel Alonso, un joven delineante de Madrid que se ve arrastrado por su amigo Antonio (Juan Diego Botto) a Ibiza a pasar unas vacaciones bajo promesas de ligar con europeas y una mayor libertad que en la península.

Cuando llegan a la isla conocen a la fauna local de la que Miguel quiere estar apartado hasta que conoce Odette (Stéphane Caillard), con quien entabla una relación. La premisa de la película, que recuerda a la trama de una comedia landista, es irónicamente anterior a esta etapa del cine español. 

Pues la novela que se basa fue publicada en 1958, en plena dictadura y los temas que se ven en la película revelan la imposibilidad de llevarla al cine en su momento de publicación (si ya no tuvo suficientes problemas el libro, publicado se manera casi clandestina en Paris).

crítica de los europeos

Póster de la película

Esto por otro lado no impide, al igual que la obra cinematográfica de Azcona y su insigne colaborador Luis García-Berlanga, que siga de actualidad y los personajes que presentan se puedan adaptar igual a la España de Franco que a la actual. Una frescura que esta película no desecha y presenta en varias ocasiones. La Ibiza de 1958 dista mucho de la de hoy, eso es un hecho, una es una pequeña isla del Mediterráneo que empezaba a recibir turistas, en un momento que la isla permanecía en cierta forma pura, presentándose en la película como un lugar al que empieza a llegar los turistas, pero sin masificación de hoy. 

Esto juega a favor de la película, el sentimiento de un nuevo mundo que había a finales de los 50 se sentía más real que hoy en día, donde el Turismo es prácticamente nuestra única industria. Mientras que el tercio final de la película transcurre en Barcelona, recreando la ciudad condal con pequeños escenarios la masiva urbe, seguramente motivado por los cambios urbanísticos desde los 70. Pero la buena dirección de arte hace que esas calles se sientan tan real como Ibiza, presentando como único lugar remarcable la estación de Francia. 

Los Europeos presenta un nuevo mundo en un principio no parece gustarle a Miguel, que llega molesto y desubicado entre tanta jarana, en contraposición a Antonio, que desde el principio está listo para la fiesta. Esta relación, que recuerda a una comedia clásica española, se complementa con la actitud del personaje de Juan Diego Botto, un hombre que tiene la vida resuelta y actúa con la prepotencia del que conoce el sistema y se aprovecha de él, un corrupto nato que se define con una sola frase que pronuncia su personaje para fardar en un bar de playa: “Pertenezco a una prestigiosa estirpe de personas con estricta amoral”, que no desencargaría en el mundo de Sorogoyen en El Reino o lo que viene siendo la política española, que en aquel momento se hubiera reducido a ser del Opus o unirse a la Falange hasta que llegara el momento de militar en el UCD o el AP. Con su actitud y desparpajo, Antonio recuerda al Canallita de Pantomima Full, pero en su reverso oscuro, un señor que se las sabe todas y desde su trono en la terraza se entrega al hedonismo ignorando al resto de mortales.

Trailer: crítica de Los Europeos 2020

La fotografía del filme, con gran presencia de la cámara en mano, presenta con toques clásicos desde los créditos, desgastados cuál película analógica que nos introduce al tiempo pasado, esta introducción se completa con los títulos de créditos, una animación que presenta España, Ibiza y las sensaciones cruzadas de Miguel sin una sola palabra mientras presenta al equipo de la película. La banda sonora, compuesta principalmente de canciones italianas, rememora al cine de escapada italiano de ese tiempo y años posteriores, como La escapada (1962) de Dino Risi que han influenciado en la concepción y estilo de Los Europeos

La parte actoral se solventa con las actuaciones de sus protagonistas, Juan Diego Botto borda a Antonio, Raúl Arévalo presenta con gran soltura el viaje personal de Miguel junto a Stéphane Caillard como Odette. Una relación amorosa con altibajos que la pareja de actores llevan a otro nivel. El último largometraje de Víctor García León, que tras haber demostrado que casi sin presupuesto hacer una comedia berlanguiana con Selfie, demuestra que la estela del maestro valenciano sigue en pie con Los Europeos, que tras su paso por Málaga fue estrenada el 31 de agosto en Orange Series sin impedir un futuro paso por cines. 

Concluyendo, Los Europeos es el retrato del germen de la transición, no política, pero si social, presentando una España cambiante y unos españoles que empiezan a desentrañarse de la actitud oscura del pasado y avanzar hacia la luz que supondrá la democracia.

Pertenezco a una prestigiosa estirpe de personas con estricta amoral

 
Por PJ Martínez

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