Crítica de Crítica de 'Druk (Another Round)’ de Thomas Vinterberg

El miedo al fracaso, explicado durante una borrachera

Puntuación ⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)

Druk (Another Round) es la nueva película de la dupla danesa conformada por Thomas Vinterberg y Mads Mikkelsen. Una cinta que se presenta como una continuación de anteriores cintas del director danés, como pueden ser La caza (2012) o La celebración (1998). Vinterberg es un director que se destaca  principalmente, por sacar el lado más sombrío de lo que se esconde detrás de toda fachada. 

Un director que siempre ansía indagar en cuestiones que atañen a la condición humana y de cómo nos relacionamos con los demás. Druk (Another Round) es una cinta que usa como herramienta narrativa el alcoholismo, para acabar sacando a la luz el mayor temor de la sociedad de hoy en día; el miedo al fracaso

La película comienza como una especie de comedia independiente, donde se lleva a cabo un experimento entre cuatro amigos, con el alcohol como principal protagonista. En este primer tramo de la película, uno se puede sentir algo confuso con la dirección que está tomando la película; una comedia con ciertos momentos de patetismo cuarentón, ¿Qué me quieres contar Vinterberg? Sin embargo, el director va un paso por delante de la audiencia, dejando todo hilado para el tramo final.

crítica de Druk (Another Round)

Póster de la película Druk

No es que Vinterberg nos esté mostrando algo gracioso, sino que nosotros lo percibimos como algo gracioso. El alcoholismo es un tema serio, pero que la sociedad llega a normalizar la mayor parte de las veces. Vemos a un personaje borracho y nos reímos con sus locas ocurrencias o acciones. El director quiere señalarnos directamente a nosotros como sociedad. Una sociedad que ve con total aceptación, el hecho de que sus jóvenes se emborrachen todos los fines de semana, sin reparo alguno. 

Aunque no es una crítica sobre el abuso desmedido del alcohol, sino más bien de porque nosotros como sociedad ingerimos tanto de dicha sustancia. ¿Por qué necesitamos emborracharnos tan a menudo? ¿Es por pura diversión o hay algo más? La trama de Druk (Another Round) se construye, a partir de estos interrogantes. Es un largometraje revelador, ya que nos muestra una realidad que igual éramos conscientes, pero que tendíamos a pasar por alto. 

Es como si viviéramos en una sociedad hermética o inhibida, que necesita de estimulantes para poder afrontar esa condición que nos asfixia. Los cuatro personajes de la trama, están lidiando con batallas personales desde el principio de la cinta; desde problemas matrimoniales hasta problemas del entorno laboral. El alcohol es el elemento, que les permite poder afrontar o más bien sobrellevar, esas situaciones de una manera un poco más ausente o relajada.

Crítica de Druk (Another Round) 2020

Sobre todo lo vemos con el personaje interpretado por Mads Mikkelsen. Un hombre al que le cuesta socializarse incluso con su círculo más cercano, lo que para él supone un gran problema. Al ser profesor, necesita tener dotes para la comunicación y poder conectar con los jóvenes a los que está enseñando. Por otro lado, el personaje principal tiene problemas matrimoniales, que en todo momento intenta esquivar o convencerse de que no existen. Es a través del alcohol, como él puede soltarse y respirar un poco de toda esa represión autoimpuesta por su persona. 

El alcohol llega a ser positivo hasta cierto punto, porque el alcohol al final no deja de ser algo que uno no puede llegar a controlar, si se abusa de él. Eso trae consecuencias, que en su mayoría de veces tienden a ser negativas. Lo que hace de Druk (Another Round) una de las mejores películas del director, es el poner en manifiesto el concepto de lo incontrolable, de aquello que por mucho que nos empeñemos se nos acaba escapando de nuestras manos. El personaje de Mads Mikkelsen, no acepta que su matrimonio este roto desde hace tiempo y que lo que correcto sería dejarlo ir. 

Hay situaciones en nuestras vidas que no llegan a tener el final que esperábamos, pero es necesario poder aceptar esa realidad para poder seguir adelante. Es un canto puramente humanista, de cómo necesitamos absorber cada segundo de nuestra existencia y aceptar todo lo bueno y malo que nos depara. Al igual que nada es blanco o negro, que hay muchos tintes grisáceos de por medio. Es un toque de atención, que nos hace pararnos y reflexionar sobre si estamos únicamente con vida o estamos viviendo con vida. Druk (Another Round) es sin duda una de las joyas de esta edición del Festival de Cine de San Sebastián, y de las que más se va hablar en los próximos meses. 

Como brocha final mencionar por encima, la espectacular escena de baile que protagoniza Mads Mikkelsen, que está dirigida e improvisada de una manera brillante. En definitiva, una de las grandes películas de este festival, que vuelve a poner en la recámara al tándem Thomas Vinterberg -Mads Mikkelsen.

 
Por Dani Jiménez 

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